PRIMERA LECTURA
«Observad el derecho, practicad la justicia,
porque mi salvación está por llegar,
y mi justicia se va a manifestar.
A los extranjeros
que se han unido al Señor para servirlo,
para amar el nombre del Señor
y ser sus servidores,
que observan el sábado sin profanarlo
y mantienen mi alianza,
los traeré a mi monte santo,
los llenaré de júbilo en mi casa de oración;
sus holocaustos y sacrificios
serán aceptables sobre mi altar;
porque mi casa es casa de oración,
y así la llamarán todos los pueblos».
Palabra de Dios.
R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
ilumine su rostro sobre
nosotros;
conozca la tierra tus
caminos,
todos los pueblos tu
salvación.
que todos los pueblos te alaben.
porque riges el mundo
con justicia,
y gobiernas las
naciones de la tierra.
que todos los pueblos te alaben.
que todos los pueblos
te alaben.
Que Dios nos bendiga;
que le teman
todos los confines de
la tierra.
que todos los pueblos te alaben.
A vosotros, gentiles, os digo: siendo como soy apóstol de los gentiles, haré
honor a mi ministerio, por ver si doy celos a los de mi raza y salvo a algunos
de ellos.
Pues si su rechazo es reconciliación del mundo, ¿qué no será su reintegración
sino volver desde la muerte a la vida?
Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables.
En efecto, así como vosotros, en otro tiempo, desobedecisteis a Dios, pero
ahora habéis obtenido misericordia por la desobediencia de ellos, así también
estos han desobedecido ahora con ocasión de la misericordia que se os ha
otorgado a vosotros, para que también ellos alcancen ahora misericordia. Pues
Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
y curaba toda dolencia en el pueblo. R/.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a
gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen
de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.
Palabra del Señor.
DOMINGO XX DEL T. O. -A-
A los extranjeros los traeré a mi monte santo
Lectura del libro de Isaías. Is 56, 1. 6-7
ESTO dice el
Señor:
REFLEXIÓN
EL GRAN
ERROR DEL HOMBRE ACTUAL
El profeta Isaías proclama la actitud nueva que han de
tener ante esta nueva etapa que comienza; están de vuelta del destierro de
Babilonia; no vale seguir ni en los esquemas mentales que tenían y que los
llevaron al destierro, ni los que tuvieron durante el régimen de esclavitud;
han de superar esos esquemas y crear una
mentalidad completamente nueva, que les lleve a tomar una forma de vida
completamente distinta, basada en el respeto al derecho; creando una actitud de
rectitud moral y guardar lo establecido en las leyes del “sábado” que es la
columna vertebral de la práctica de la justicia en Israel.
Esta
actitud será válida y el único carnet que identifique a los hombres, sean de
donde sean y de la condición que sean; haciendo de esta forma, que el templo se
convierta en “la casa de oración para todos los pueblos” porque en ella se
encontrará la presencia viva de Dios.
Esta
llamada del profeta a su pueblo cobra hoy una actualidad impresionante ante el
absurdo que estamos viviendo, al querer establecer la mentira, la injusticia,
la destrucción de todos los valores como base de la libertad y poner el placer
como objetivo máximo del hombre y el dinero como valor absoluto y universal con
el que se puede alcanzar todo.
Salmo responsorial
Sal 66, 2-3. 5.
6 y 8 (R/.: 4)
V/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
R/.
Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
V/. Que canten de alegría las naciones,
R/.
Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
V/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
SEGUNDA
LECTURA
Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel
Lectura de la carta del
apóstol san Pablo a los Romanos. Rom 11,
13-15. 29-32
HERMANOS:
Palabra
de Dios.
REFLEXIÓN
EL RENGLON
TORCIDO DE ISRAEL
S.
Pablo, en el cap. 8 de la carta a los romanos se planteaba si las fuerzas de
este mundo, que empujan al hombre a ser
infiel, podrían cambiar la actitud de Dios hacia el mundo y después de ver lo
que Dios había hecho, no solo a través de la historia, sino en el momento más
reciente: Dios. con Jesucristo, su Hijo, concluye diciendo que nada en este
mundo puede hacer que cambie la actitud y la posición de Dios para con el mundo;
por tanto, tampoco lo podrá hacer el hecho de que su pueblo haya rechazado a
Cristo: Dios sigue adelante con y sin su pueblo, de forma que, el error de los
judíos va a ser la base para que Dios aproveche para reforzar su actitud
salvadora y misericordiosa, abriendo las puertas al pueblo pagano, con lo cual,
es posible que si la verdad no ha podido mover al pueblo, ahora lo hagan los
celos, al ver que otros pueblos encuentran la felicidad por algo que ellos han
despreciado.
Si
es que esto se consiguiera, sería como un volver el pueblo de la muerte a la
vida. Para expresar esta realidad, S. Pablo utiliza en los versículos 15 ss.
Una imagen: en el olivo dañado se ha injertado un acebuche que será el que dé
un aceite de salvación.
Pasados
muchos siglos, vuelve a repetirse la historia viendo cómo muchos movimientos
cristianos ponen en crisis actitudes anquilosadas y antievangélicas de la
iglesia, mientras que empiezan a verse frutos de salvación que nacen por otro
lado.
Aleluya
Mt 4, 23
R/.
Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.
Jesús proclamaba el Evangelio del reino,
EVANGELIO
Mujer, qué grande es tu fe
✠ Lectura del santo Evangelio según san
Mateo. Mt 15, 21-28
EN aquel
tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.
REFLEXIÓN
Y POR ENCIMA DE TODO LA PERSONA
El pasaje de S. Mateo que nos
presenta la liturgia de hoy es sumamente interesante y nos invita a detenernos
un momento y nos invita a observar nuestra situación frente al cuadro que nos
muestra el evangelio: una mujer cananea, pagana, despreciada por los judíos,
pues proviene, además de un pueblo odiado con quien siempre ha estado en guerra
el pueblo judío…
Aparece como una mujer sin nombre,
es alguien indefinido, sin importancia… ella rompe todos los prejuicios y
protocolos sociales y se abre paso en medio de la gente que, incluso, se siente
molesta.
La mujer tiene dos objetivos: su
hija y Jesús, lo demás le importa un bledo. Ella tiene la seguridad y la
certeza de que Jesús es alguien que no la desprecia, que la escucha y no la
deja en la cuneta de la vida.
Se propone llegar hasta Jesús y,
probablemente sus gritos a Jesús producen la molestia que hizo que los
discípulos, fastidiados por sus voces, le dijeran a Jesús que la atendiera para
quitársela de encima.
La postura y la mirada de Jesús es
completamente distinta a la de todos: Él no es nacionalista ni xenófobo, ni
anda con prejuicios políticos o religiosos… no le pregunta sobre nada de esto y
solo ve en ella su fe profunda y su necesidad; únicamente le aclara cuál es su
misión para inducirla a un gesto de agradecimiento a Dios y termina diciéndole:”
¡qué grande es tu fe!, que se cumpla lo que deseas”.
Es la gran lección que hoy debemos
aprender todas las religiones, los partidos políticos, las asociaciones… que
por encima de cualquier estatuto o ley, por encima de cualquier regla de los
códigos y hasta por encima de cualquier carisma, ha de estar la persona que se
levanta como un valor absoluto.
DOMINGO XIX DEL T. O. -A-
PRIMERA
LECTURA
Permanece de pie en el monte ante el Señor
Lectura del primer libro de
los Reyes. 1 Re 19,
9a. 11-13a
EN aquellos
días, cuando Elías llegó hasta el Horeb, el monte de Dios, se introdujo en la
cueva y pasó la noche. Le llegó la palabra del Señor, que le dijo:«Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor».
Entonces pasó el Señor y hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebraba las rocas ante el Señor, aunque en el huracán no estaba el Señor. Después del huracán, un terremoto, pero en el terremoto no estaba el Señor. Después del terremoto fuego, pero en el fuego tampoco estaba el Señor.
Después del fuego, el susurro de una brisa suave. Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie a la entrada de la cueva.
Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
DIOS NO ES VIOLENTO
El pasaje del libro de los Reyes nos presenta el
momento crítico en el que Elías pierde el control de la situación que le
sobrepasa y tiene que esconderse en una cueva.
La
situación no es favorable y le hace sentir la incertidumbre, el miedo el
terror, la pequeñez humana…
El
panorama que describe el autor representa la situación interna del profeta que
siente la llamada de Dios que le pide que pierda el miedo y que se ponga en su
presencia y se deje llenar por su Espíritu.
Elías
sale de la cueva y se deja llenar por la presencia de Dios en medio de todo lo
que está ocurriendo: el viento fuerte e impetuoso rompe y destruye todo… Esa
situación produce miedo y terror: el terremoto es destructor y produce el caos,
lo mismo que el fuego… Dios no es un ogro ni un malhechor que produce terror,
destrucción y muerte. Dios es amor, paz y cuando alguien se deja tocar por su
presencia, lo que produce en él es la paz, el sosiego…
El
cuadro que nos trae la liturgia de hoy nos sirve a todos, ya que en nuestra
vida nos encontramos con situaciones límites, en donde vemos el caos, la
destrucción la muerte… Situaciones críticas en las que buscamos soluciones con
el odio, la violencia, la represión y vemos que eso no es respuesta, pues no
nos producen otra cosa más que miedo, angustia y muerte.
Salmo responsorial
Sal 84, 9ab-10.
11-12. 13-14 (R/.: 8)
R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
V/. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.
R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.
R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
V/. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R/.
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R/.
R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
SEGUNDA
LECTURA
Desearía ser un proscrito por el bien de mis hermanos
Lectura de la carta del
apóstol san Pablo a los Romanos. Rom 9, 1-5
HERMANOS:
Digo la verdad en Cristo, no miento —mi conciencia me atestigua que es así, en el Espíritu Santo—: siento una gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón; pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne: ellos son israelitas y a ellos pertenecen el don de la filiación adoptiva, la gloria, las alianzas, el don de la ley, el culto y las promesas; suyos son los patriarcas y de ellos procede el Cristo, según la carne; el cual está por encima de todo, Dios bendito por los siglos. Amén.
Digo la verdad en Cristo, no miento —mi conciencia me atestigua que es así, en el Espíritu Santo—: siento una gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón; pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne: ellos son israelitas y a ellos pertenecen el don de la filiación adoptiva, la gloria, las alianzas, el don de la ley, el culto y las promesas; suyos son los patriarcas y de ellos procede el Cristo, según la carne; el cual está por encima de todo, Dios bendito por los siglos. Amén.
Palabra
de Dios.
REFLEXIÓN
EL REINO DE DIOS ES UN REACTIVO PARA EL
MAL
S. Pablo se desahoga teniendo un gesto de confianza
con la comunidad de Roma, con la que comparte su tristeza al ver cómo sus
hermanos judíos se están cerrando a la gracia de Dios, siendo, como son, el
pueblo escogido; sin embargo, están, no solo despreciando el gran regalo que
Dios les da, sino que se están convirtiendo en el mayor obstáculo que está
encontrando el proyecto del reino que ha inaugurado el Señor.
Pablo se siente separado de su
pueblo por causa de la cerrazón y la oposición abierta que le están haciendo a
Jesús; siente cómo está resultando duro y difícil ser judío y cristiano, lo
mismo que le pasa a Jesús; parece que fueran dos cosas antagónicas, imposibles
de conciliar, teniendo las mismas raíces, el mismo camino, la misma meta… la
misma fe.
Sin embargo, después de 2000 años,
las cosas siguen exactamente igual, de forma que, parece que el reino que ha
predicado Jesús, es como una especie de reactivo que pone en crisis todas las
estructuras del mundo, de modo que el reino no es como la brisa suave que
percibió Elías, que trae la alegría, el sosiego y la paz, sino todo lo
contrario: hace que se pongan a la defensiva todas las fuerzas económicas,
políticas, religiosas y sociales del mundo, esto indica con toda claridad que
la fuerza del mal está viva y en plena potencia.
Sal 129, 5
R/.
Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Espero
en el Señor, espero en su palabra. R/.
EVANGELIO
Mándame ir a ti sobre el agua
✠ Lectura del santo Evangelio según san
Mateo. Mt 14, 22-33DESPUÉS de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.
Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la
noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida:
«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».
Pedro le contestó:
«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».
Él le dijo:
«Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
«Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
«Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo:
«Realmente eres Hijo de Dios».
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
LA AUSENCIA DE JESUS EN EL SIGLO XXI
S. Mateo hace una descripción del momento
que vive la comunidad y lo hace utilizando una imagen que todos conocen
perfectamente: el lago embravecido:
los discípulos se han metido adentro y se encuentran muy lejos de tierra, de
pronto empieza una tempestad en el lago que les impide avanzar y hasta
sostenerse, pues las olas se levantan y zarandean la barca como un juguete; los
apóstoles viven un desconcierto total y se sienten impotentes para controlar la
barca en medio del vendaval; el miedo se apodera de ellos y ya no aciertan a
ponerse de acuerdo y organizar un esfuerzo conjunto, más bien ha saltado la
alarma y cada uno siente lo mismo que sintieron cuando mataron a Jesús:
“Sálvese quien pueda”
Las imágenes que el pueblo domina
están en la mente de todos: el mar
es el mal, el mundo, las dificultades, las luchas… La oscuridad
es la lejanía de Dios, de la verdad, de la vida… es la muerte; La tierra firme es la seguridad de Dios,
la confianza, la estabilidad… es la presencia de Dios. La barca es el pueblo de
Dios, la iglesia, la comunidad.
La comunidad está viviendo con
fuerza la distancia de Dios y la batalla con el mundo que la quiere destruir;
la barca (la comunidad) es zarandeada por todos los lados: S. Mateo habla del
viento fuerte que tienen en contra, la barca es sacudida por las olas; están de
noche en completa oscuridad… la situación es muy dura y muy fuerte, hasta el
punto que produce pánico al ver que no es posible mantener el control.
Lo que aparece con toda claridad es
que la situación de aquella comunidad es crítica, pues está amenazada, desde
fuera por todas las peores dificultades que se pueden imaginar, hasta el punto
que se siente amenazada de muerte, y desde dentro, se encuentra llena de miedo,
porque la solución escapa a sus posibilidades y el miedo les hace perder la
visión, la confianza en sí mismos y en los demás y los incapacita incluso para
ver la verdad, la justicia… a Jesús lo sienten como un fantasma; es lo último y
lo peor que puede ocurrir.
La situación que describe S. Mateo
es extrapolable al momento actual que vivimos, un momento bronco, feo, duro… Da
la sensación de que, de golpe, la iglesia fue arrastrada por un huracán al
centro de la contienda y nos cogió de sorpresa: seguimos sin saber por dónde
tirar, qué hacer, cómo hacer… llevábamos mucho tiempo mirándonos al ombligo y
muy centrados en mantener unas estructuras que no nos sirven para nada, pues en
ellas no cabe nada de lo que hoy se mueve; seguimos dando una batalla con
flechas en un tiempo donde se vigila con drones y se bombardea con misiles
transoceánicos.
Cuando sentimos el pánico, nos damos
cuenta que Jesús resulta un desconocido que hasta nos pone a temblar el pensar
encontrárnoslo y que nos diga que abandonemos la poltrona que habíamos cogido.
TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
6 AGOSTO 2017
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de
Daniel 7, 9-10. 13-14
Miré y vi que
colocaban unos tronos. Un anciano se sentó. Su vestido era blanco como nieve,
su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas;
un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él. Miles y miles lo servían, millones estaban a
sus órdenes. Comenzó la sesión y se
abrieron los libros.
Seguí mirando. Y en
mi visión nocturna | vi venir una especie de hijo de
A él se le dio poder,
honor y reino. Y todos los pueblos, naciones
y lenguas lo sirvieron. Su poder es un
poder eterno, no cesará. Su reino no acabará.
Palabra de Dios
PROGRESISMO
INTOLERANTE
El momento que nos presenta
la lectura del libro de Daniel es importante tenerlo muy presente ya que nos
ayuda a iluminar el momento por el que nosotros estamos atravesando, pues
podemos ver repetidas muchas posturas que nos llevan a nuestra destrucción: se
está dando con una rapidez impresionante todo un proceso de helenización que
amenaza con barrer las costumbres, la fe y toda la cultura israelita.
Este proceso avanza a pasos
agigantados y amenaza con destruir todo lo que hasta ahora han tenido como
bases de fe y cultura, con lo que entra en una crisis profunda el esquema de
vida de muchos que viven con intensidad su fe.
Por otro lado, algo que comienza como una moda simple que parece no
tener importancia y que la gente no le toma en cuenta, cuando quieren acordar
es algo que se impone y hasta el mismo rey Antíoco IV Epífanes toma posiciones
y convierte en una persecución a muerte a todo el que no siga las pautas de
pensamiento y de acción que se marcan.
Como principio se impone una
intolerancia irracional que desemboca en una persecución abierta a todos los
judíos que intentan mantenerse en sus principios de fe; se establece una
especie de “cultura superior” que no tolera y desprecia la forma de vida
sencilla de la gente que, lo único que quiere es vivir en paz
Este es el ambiente en el que surge el libro
de Daniel en defensa de los derechos de los pobres y sencillos que no se les
deja expresarse ni vivir, pero tampoco se le deja a él expresarse y tiene que
recurrir al género apocalíptico para hablar en clave, ya que de otra manera a
él mismo le hubieran hecho la vida imposible, como de hecho ocurrió, con sus
propios hermanos de fe y raíces judías.
Salmo responsorial 96
V/ El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
El Señor reina, la tierra
goza /
se alegran las islas
innumerables./
Tiniebla y nube lo rodean,/
justicia y derecho sostienen
su trono.
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
Los montes se derriten como
cera/
ante el Señor de toda la
tierra;/
Los cielos pregonan su
justicia,/
y todos los pueblos
contemplan su gloria
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
Porque tú eres Señor,/
altísimo sobre toda la
tierra,/
encumbrado sobre todos los
dioses
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la 2ª carta de S. Pedro 1,16-19:
Pues no nos fundábamos en
fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro
Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando
desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz: «Este es mi Hijo amado,
en quien me he complacido». Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros
oímos estando con él en la montaña sagrada. Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy
bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro
hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones
Palabra
de Dios
LLAMADA DE ALERTA
Esta segunda carta de Pedro
tiene una intención clarísima: invitar a los cristianos de la segunda o tercera
generación a permanecer fieles a los principios que se han dado que vienen del
Señor y a tener cuidado con las nuevas corrientes que están entrando y que
fácilmente desvían del principio que Cristo les había dejado.
El autor contrapone la
doctrina que han recibido a toda la serie de mitos y leyendas que pululan y que
con frecuencia pueden llegar a hacer del evangelio una más de esas leyendas, haciéndole que pierda toda
su vida y su fuerza al equiparar a Jesús y su proyecto con cualquiera de los
personajes que andan de moda.
Jesús no puede confundirse con un cualquiera; Él es el Hijo de Dios
que ha de venir a culminar la obra que ha comenzado y que ha dejado durante
este tiempo en nuestras manos; Él es el sentido y fundamento de toda la vida
del cristiano y la base de toda esperanza de futuro para todo hombre.
Tanto la situación primera que vemos
en Daniel como ésta que nos presenta
Pedro, tienen una resonancia extraordinaria en nuestro tiempo que
estamos viendo, cómo se ve inundado por ideologías que no tienen base ni
fundamento científico, pero están siendo impuestas por intereses económicos y
políticos que buscan el poder, para lo que no dudan en atropellar al pueblo.
Lectura
del santo evangelio según S. Mateo 17,1-9
Seis días más tarde, Jesús tomó
consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un
monte alto. Se transfiguró
delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se
volvieron blancos como la luz. De
repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo
a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas:
una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando cuando una nube
luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi
Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al oírlo, los discípulos
cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis». Al
alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban del monte, Jesús les
mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de
entre los muertos».
Palabra del Señor.
JESÚS, EL ÚNICO ASIDERO DE
LA IGLESIA
Cuando leemos despacio este
pasaje que nos presenta hoy S. Mateo podemos darnos cuenta perfectamente que
hay un gran paralelismo entre la narración que se hace de este momento y el que
nos presenta en el cap. 3,13-17 (el bautismo de Jesús) Se van repitiendo los
mismos elementos:
Aquí se nos presenta a Jesús
que se ha llevado a los discípulos a lo alto de la montaña, no para mostrarles
todos los reinos que les va a dar y el poder que van a adquirir, sino para
indicarles el camino que han de seguir para llegar a la gloria.
Allí van a poder contemplar
el rostro radiante como el sol de Jesús, para que tomen conciencia de lo que
consiste la verdadera grandeza y la gloria, que no es el resultado de la
posesión de bienes ni de poder, como concibe el mundo y nos quiere convencer; sino
que la verdadera gloria la han de conseguir a través de un servicio, sencillo,
amable, entregado, incondicional, gratuito… expresión de la cruz que los ha de
identificar.
Junto a Jesús aparecen Moisés como el
representante de la ley que ha dirigido todo el camino del pueblo y Elías, el
amigo de Dios, el profeta del pueblo que expresa la cercanía y la amistad con
Dios. Estos dos personajes aparecen conversando con Jesús, como indicando que
el camino que se ha venido recorriendo estaba orientado hacia Jesús que es
donde culmina todo y al que ellos han tenido la gran suerte de acompañar:
(¡Cuántos profetas hubieran querido ver lo que estáis viendo vosotros!)
Sin embargo, Pedro no es
capaz de interpretar lo que está viendo y coloca a Jesús al mismo nivel que a
los otros y cuando empieza a hablar, es el mismo Dios el que lo hace callar,
para que no siga diciendo tonterías, pues a Jesús no lo pueden comparar con
ningún legislador o con otro profeta: Él es la ley, Él es el profeta y, Él es
la única voz autorizada por Dios y por eso es a Él a quien hay que escuchar:
como ocurriera en el bautismo, la voz vuelve a repetirles: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». Es por eso que Jesús
les prohíbe que cuenten a nadie lo que han vivido, pues está seguro que no van
a interpretar como es debido la lección que ha querido darles.
Esta misma voz vuelve a sonar
hoy en la iglesia ante los va y vienes que suelen darse, en los que buscamos
agarrarnos unas veces a unas cosas y otras a otras; hoy nos vuelve a decir: no
tengáis miedo de mirar, escuchar y agarrarse del único asidero seguro: JESUC
RISTO”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
