DOMINGO XX DEL T. O. -A-


PRIMERA LECTURA

A los extranjeros los traeré a mi monte santo
Lectura del libro de Isaías. Is 56, 1. 6-7
ESTO dice el Señor:
«Observad el derecho, practicad la justicia,
porque mi salvación está por llegar,
y mi justicia se va a manifestar.
A los extranjeros
que se han unido al Señor para servirlo,
para amar el nombre del Señor
y ser sus servidores,
que observan el sábado sin profanarlo
y mantienen mi alianza,
los traeré a mi monte santo,
los llenaré de júbilo en mi casa de oración;
sus holocaustos y sacrificios
serán aceptables sobre mi altar;
porque mi casa es casa de oración,
y así la llamarán todos los pueblos».
Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
EL GRAN ERROR DEL HOMBRE ACTUAL    
                  El profeta Isaías proclama la actitud nueva que han de tener ante esta nueva etapa que comienza; están de vuelta del destierro de Babilonia; no vale seguir ni en los esquemas mentales que tenían y que los llevaron al destierro, ni los que tuvieron durante el régimen de esclavitud; han de superar esos esquemas y  crear una mentalidad completamente nueva, que les lleve a tomar una forma de vida completamente distinta, basada en el respeto al derecho; creando una actitud de rectitud moral y guardar lo establecido en las leyes del “sábado” que es la columna vertebral de la práctica de la justicia en Israel.
                  Esta actitud será válida y el único carnet que identifique a los hombres, sean de donde sean y de la condición que sean; haciendo de esta forma, que el templo se convierta en “la casa de oración para todos los pueblos” porque en ella se encontrará la presencia viva de Dios.
                  Esta llamada del profeta a su pueblo cobra hoy una actualidad impresionante ante el absurdo que estamos viviendo, al querer establecer la mentira, la injusticia, la destrucción de todos los valores como base de la libertad y poner el placer como objetivo máximo del hombre y el dinero como valor absoluto y universal con el que se puede alcanzar todo.
Salmo responsorial
Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8 (R/.: 4)

R/.
   Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
        que todos los pueblos te alaben.
 
        V/.   Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
                ilumine su rostro sobre nosotros;
                conozca la tierra tus caminos,
                todos los pueblos tu salvación.  
 R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
        que todos los pueblos te alaben.
 
        V/.   Que canten de alegría las naciones,
                porque riges el mundo con justicia,
                y gobiernas las naciones de la tierra.  
 R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
        que todos los pueblos te alaben.
 
        V/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
                que todos los pueblos te alaben.
                Que Dios nos bendiga; que le teman
                todos los confines de la tierra.   
R/. Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
        que todos los pueblos te alaben.
SEGUNDA LECTURA
Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos. Rom 11, 13-15. 29-32
HERMANOS:
A vosotros, gentiles, os digo: siendo como soy apóstol de los gentiles, haré honor a mi ministerio, por ver si doy celos a los de mi raza y salvo a algunos de ellos.
Pues si su rechazo es reconciliación del mundo, ¿qué no será su reintegración sino volver desde la muerte a la vida?
Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables.
En efecto, así como vosotros, en otro tiempo, desobedecisteis a Dios, pero ahora habéis obtenido misericordia por la desobediencia de ellos, así también estos han desobedecido ahora con ocasión de la misericordia que se os ha otorgado a vosotros, para que también ellos alcancen ahora misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
Palabra de Dios.
REFLEXIÓN 
EL RENGLON TORCIDO DE ISRAEL   
                 S. Pablo, en el cap. 8 de la carta a los romanos se planteaba si las fuerzas de este mundo, que empujan  al hombre a ser infiel, podrían cambiar la actitud de Dios hacia el mundo y después de ver lo que Dios había hecho, no solo a través de la historia, sino en el momento más reciente: Dios. con Jesucristo, su Hijo, concluye diciendo que nada en este mundo puede hacer que cambie la actitud y la posición de Dios para con el mundo; por tanto, tampoco lo podrá hacer el hecho de que su pueblo haya rechazado a Cristo: Dios sigue adelante con y sin su pueblo, de forma que, el error de los judíos va a ser la base para que Dios aproveche para reforzar su actitud salvadora y misericordiosa, abriendo las puertas al pueblo pagano, con lo cual, es posible que si la verdad no ha podido mover al pueblo, ahora lo hagan los celos, al ver que otros pueblos encuentran la felicidad por algo que ellos han despreciado.
                  Si es que esto se consiguiera, sería como un volver el pueblo de la muerte a la vida. Para expresar esta realidad, S. Pablo utiliza en los versículos 15 ss. Una imagen: en el olivo dañado se ha injertado un acebuche que será el que dé un aceite de salvación.
                  Pasados muchos siglos, vuelve a repetirse la historia viendo cómo muchos movimientos cristianos ponen en crisis actitudes anquilosadas y antievangélicas de la iglesia, mientras que empiezan a verse frutos de salvación que nacen por otro lado.
Aleluya
Mt 4, 23
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.   Jesús proclamaba el Evangelio del reino,
        y curaba toda dolencia en el pueblo.   
R/.
EVANGELIO
Mujer, qué grande es tu fe
✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 15, 21-28
EN aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN 
Y POR ENCIMA DE TODO LA PERSONA   
            El pasaje de S. Mateo que nos presenta la liturgia de hoy es sumamente interesante y nos invita a detenernos un momento y nos invita a observar nuestra situación frente al cuadro que nos muestra el evangelio: una mujer cananea, pagana, despreciada por los judíos, pues proviene, además de un pueblo odiado con quien siempre ha estado en guerra el pueblo judío…
            Aparece como una mujer sin nombre, es alguien indefinido, sin importancia… ella rompe todos los prejuicios y protocolos sociales y se abre paso en medio de la gente que, incluso, se siente molesta.
            La mujer tiene dos objetivos: su hija y Jesús, lo demás le importa un bledo. Ella tiene la seguridad y la certeza de que Jesús es alguien que no la desprecia, que la escucha y no la deja en la cuneta de la vida.
            Se propone llegar hasta Jesús y, probablemente sus gritos a Jesús producen la molestia que hizo que los discípulos, fastidiados por sus voces, le dijeran a Jesús que la atendiera para quitársela de encima.
            La postura y la mirada de Jesús es completamente distinta a la de todos: Él no es nacionalista ni xenófobo, ni anda con prejuicios políticos o religiosos… no le pregunta sobre nada de esto y solo ve en ella su fe profunda y su necesidad; únicamente le aclara cuál es su misión para inducirla a un gesto de agradecimiento a Dios y termina diciéndole:” ¡qué grande es tu fe!, que se cumpla lo que deseas”.
            Es la gran lección que hoy debemos aprender todas las religiones, los partidos políticos, las asociaciones… que por encima de cualquier estatuto o ley, por encima de cualquier regla de los códigos y hasta por encima de cualquier carisma, ha de estar la persona que se levanta como un valor absoluto. 
Isaías 56,1.6-7
 
A los extranjeros los traeré a mi monte santo
Así dice el Señor: "Guardad el derecho, practicad la justicia, que mi salvación está para llegar, y se va a revelar mi victoria. A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guardan el sábado sin profanarlo y perseveran en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos."
Salmo responsorial: 66
 
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
El Señor tenga piedad y nos bendiga, / ilumine su rostro sobre nosotros; / conozca la tierra tus caminos, / todos los pueblos tu salvación. R.
Que canten de alegría las naciones, / porque riges el mundo con justicia, / riges los pueblos con rectitud / y gobiernas las naciones de la tierra. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, / que todos los pueblos te alaben. / Que Dios nos bendiga; que le teman / hasta los confines del orbe. R.
 
Romanos 11,13-15.29-32
 
Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel
Hermanos: Os digo a vosotros, los gentiles: Mientras sea vuestro apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos. Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida? Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia. Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.
Mateo 15,21-28
 
Mujer, qué grande es tu fe
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo." Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando." Él les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel." Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: "Señor, socórreme." Él le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos." Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos." Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas." En aquel momento quedó curada su hija.
 
 

Isaías 56,1.6-7

 

A los extranjeros los traeré a mi monte santo

Así dice el Señor: "Guardad el derecho, practicad la justicia, que mi salvación está para llegar, y se va a revelar mi victoria. A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guardan el sábado sin profanarlo y perseveran en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos."

Salmo responsorial: 66

 

Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

El Señor tenga piedad y nos bendiga, / ilumine su rostro sobre nosotros; / conozca la tierra tus caminos, / todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones, / porque riges el mundo con justicia, / riges los pueblos con rectitud / y gobiernas las naciones de la tierra. R.

Oh Dios, que te alaben los pueblos, / que todos los pueblos te alaben. / Que Dios nos bendiga; que le teman / hasta los confines del orbe. R.

 

Romanos 11,13-15.29-32

 

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel

Hermanos: Os digo a vosotros, los gentiles: Mientras sea vuestro apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos. Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida? Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia. Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.

Mateo 15,21-28

 

Mujer, qué grande es tu fe

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo." Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando." Él les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel." Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: "Señor, socórreme." Él le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos." Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos." Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas." En aquel momento quedó curada su hija.

 

DOMINGO XIX DEL T. O. -A-

PRIMERA LECTURA

Permanece de pie en el monte ante el Señor 
Lectura del primer libro de los Reyes. 1 Re 19, 9a. 11-13a
EN aquellos días, cuando Elías llegó hasta el Horeb, el monte de Dios, se introdujo en la cueva y pasó la noche. Le llegó la palabra del Señor, que le dijo:
«Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor».
Entonces pasó el Señor y hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebraba las rocas ante el Señor, aunque en el huracán no estaba el Señor. Después del huracán, un terremoto, pero en el terremoto no estaba el Señor. Después del terremoto fuego, pero en el fuego tampoco estaba el Señor.
Después del fuego, el susurro de una brisa suave. Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie a la entrada de la cueva.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN 

DIOS NO ES VIOLENTO   
           El pasaje del libro de los Reyes nos presenta el momento crítico en el que Elías pierde el control de la situación que le sobrepasa y tiene que esconderse en una cueva.
           La situación no es favorable y le hace sentir la incertidumbre, el miedo el terror, la pequeñez humana…
           El panorama que describe el autor representa la situación interna del profeta que siente la llamada de Dios que le pide que pierda el miedo y que se ponga en su presencia y se deje llenar por su Espíritu.
           Elías sale de la cueva y se deja llenar por la presencia de Dios en medio de todo lo que está ocurriendo: el viento fuerte e impetuoso rompe y destruye todo… Esa situación produce miedo y terror: el terremoto es destructor y produce el caos, lo mismo que el fuego… Dios no es un ogro ni un malhechor que produce terror, destrucción y muerte. Dios es amor, paz y cuando alguien se deja tocar por su presencia, lo que produce en él es la paz, el sosiego…
           El cuadro que nos trae la liturgia de hoy nos sirve a todos, ya que en nuestra vida nos encontramos con situaciones límites, en donde vemos el caos, la destrucción la muerte… Situaciones críticas en las que buscamos soluciones con el odio, la violencia, la represión y vemos que eso no es respuesta, pues no nos producen otra cosa más que miedo, angustia y muerte. 

Salmo responsorial

Sal 84, 9ab-10. 11-12. 13-14 (R/.: 8)
R/.
   Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. 

        V/.   Voy a escuchar lo que dice el Señor:
                «Dios anuncia la paz
                a su pueblo y a sus amigos».
                La salvación está ya cerca de los que lo temen,
                y la gloria habitará en nuestra tierra.   
R/.
R/.   Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

        V/.   La misericordia y la fidelidad se encuentran,
                la justicia y la paz se besan;
                la fidelidad brota de la tierra,
                y la justicia mira desde el cielo.   
R/.
R/.   Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. 

        V/.   El Señor nos dará la lluvia,
                y nuestra tierra dará su fruto.
                La justicia marchará ante él,
                y sus pasos señalarán el camino.   
R/.
R/.   Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. 

SEGUNDA LECTURA

Desearía ser un proscrito por el bien de mis hermanos

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos. Rom 9, 1-5

HERMANOS:
Digo la verdad en Cristo, no miento —mi conciencia me atestigua que es así, en el Espíritu Santo—: siento una gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón; pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne: ellos son israelitas y a ellos pertenecen el don de la filiación adoptiva, la gloria, las alianzas, el don de la ley, el culto y las promesas; suyos son los patriarcas y de ellos procede el Cristo, según la carne; el cual está por encima de todo, Dios bendito por los siglos. Amén.

Palabra de Dios.
REFLEXIÓN 

EL REINO DE DIOS ES UN REACTIVO PARA EL MAL  

            S. Pablo se desahoga teniendo un gesto de confianza con la comunidad de Roma, con la que comparte su tristeza al ver cómo sus hermanos judíos se están cerrando a la gracia de Dios, siendo, como son, el pueblo escogido; sin embargo, están, no solo despreciando el gran regalo que Dios les da, sino que se están convirtiendo en el mayor obstáculo que está encontrando el proyecto del reino que ha inaugurado el Señor.
            Pablo se siente separado de su pueblo por causa de la cerrazón y la oposición abierta que le están haciendo a Jesús; siente cómo está resultando duro y difícil ser judío y cristiano, lo mismo que le pasa a Jesús; parece que fueran dos cosas antagónicas, imposibles de conciliar, teniendo las mismas raíces, el mismo camino, la misma meta… la misma fe.
            Sin embargo, después de 2000 años, las cosas siguen exactamente igual, de forma que, parece que el reino que ha predicado Jesús, es como una especie de reactivo que pone en crisis todas las estructuras del mundo, de modo que el reino no es como la brisa suave que percibió Elías, que trae la alegría, el sosiego y la paz, sino todo lo contrario: hace que se pongan a la defensiva todas las fuerzas económicas, políticas, religiosas y sociales del mundo, esto indica con toda claridad que la fuerza del mal está viva y en plena potencia.

 Aleluya

Sal 129, 5
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.   Espero en el Señor, espero en su palabra.   R/.

EVANGELIO

Mándame ir a ti sobre el agua
✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 14, 22-33
        DESPUÉS de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.
Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la
noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida:
«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».
Pedro le contestó:
«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».
Él le dijo:
«Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
«Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
«Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo:
«Realmente eres Hijo de Dios».
Palabra del Señor.


REFLEXIÓN 

LA AUSENCIA DE JESUS EN EL SIGLO XXI   

            S. Mateo hace una descripción del momento que vive la comunidad y lo hace utilizando una imagen que todos conocen perfectamente: el lago embravecido: los discípulos se han metido adentro y se encuentran muy lejos de tierra, de pronto empieza una tempestad en el lago que les impide avanzar y hasta sostenerse, pues las olas se levantan y zarandean la barca como un juguete; los apóstoles viven un desconcierto total y se sienten impotentes para controlar la barca en medio del vendaval; el miedo se apodera de ellos y ya no aciertan a ponerse de acuerdo y organizar un esfuerzo conjunto, más bien ha saltado la alarma y cada uno siente lo mismo que sintieron cuando mataron a Jesús: “Sálvese quien pueda”
            Las imágenes que el pueblo domina están en la mente de todos: el mar es el mal, el mundo, las dificultades, las luchas…  La oscuridad es la lejanía de Dios, de la verdad, de la vida… es la muerte; La tierra firme es la seguridad de Dios, la confianza, la estabilidad… es la presencia de Dios. La barca es el pueblo de Dios, la iglesia, la comunidad.
            La comunidad está viviendo con fuerza la distancia de Dios y la batalla con el mundo que la quiere destruir; la barca (la comunidad) es zarandeada por todos los lados: S. Mateo habla del viento fuerte que tienen en contra, la barca es sacudida por las olas; están de noche en completa oscuridad… la situación es muy dura y muy fuerte, hasta el punto que produce pánico al ver que no es posible mantener el control.
            Lo que aparece con toda claridad es que la situación de aquella comunidad es crítica, pues está amenazada, desde fuera por todas las peores dificultades que se pueden imaginar, hasta el punto que se siente amenazada de muerte, y desde dentro, se encuentra llena de miedo, porque la solución escapa a sus posibilidades y el miedo les hace perder la visión, la confianza en sí mismos y en los demás y los incapacita incluso para ver la verdad, la justicia… a Jesús lo sienten como un fantasma; es lo último y lo peor que puede ocurrir.
            La situación que describe S. Mateo es extrapolable al momento actual que vivimos, un momento bronco, feo, duro… Da la sensación de que, de golpe, la iglesia fue arrastrada por un huracán al centro de la contienda y nos cogió de sorpresa: seguimos sin saber por dónde tirar, qué hacer, cómo hacer… llevábamos mucho tiempo mirándonos al ombligo y muy centrados en mantener unas estructuras que no nos sirven para nada, pues en ellas no cabe nada de lo que hoy se mueve; seguimos dando una batalla con flechas en un tiempo donde se vigila con drones y se bombardea con misiles transoceánicos.
            Cuando sentimos el pánico, nos damos cuenta que Jesús resulta un desconocido que hasta nos pone a temblar el pensar encontrárnoslo y que nos diga que abandonemos la poltrona que habíamos cogido.

 

 

 

 

 

 

 

 

TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR


6 AGOSTO 2017

 
PRIMERA LECTURA 
Lectura del libro de Daniel 7, 9-10. 13-14
Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó. Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas; un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él.  Miles y miles lo servían, millones estaban a sus órdenes.  Comenzó la sesión y se abrieron los libros.
Seguí mirando. Y en mi visión nocturna | vi venir una especie de hijo de
Hombre entre las nubes del cielo . Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia.
A él se le dio poder, honor y reino.  Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.  Su poder es un poder eterno, no cesará. Su reino no acabará.
Palabra de Dios
 
 
PROGRESISMO INTOLERANTE      

El momento que nos presenta la lectura del libro de Daniel es importante tenerlo muy presente ya que nos ayuda a iluminar el momento por el que nosotros estamos atravesando, pues podemos ver repetidas muchas posturas que nos llevan a nuestra destrucción: se está dando con una rapidez impresionante todo un proceso de helenización que amenaza con barrer las costumbres, la fe y toda la cultura israelita.
Este proceso avanza a pasos agigantados y amenaza con destruir todo lo que hasta ahora han tenido como bases de fe y cultura, con lo que entra en una crisis profunda el esquema de vida de muchos que viven con intensidad su fe.
  Por otro lado, algo que comienza como una moda simple que parece no tener importancia y que la gente no le toma en cuenta, cuando quieren acordar es algo que se impone y hasta el mismo rey Antíoco IV Epífanes toma posiciones y convierte en una persecución a muerte a todo el que no siga las pautas de pensamiento y de acción que se marcan.
Como principio se impone una intolerancia irracional que desemboca en una persecución abierta a todos los judíos que intentan mantenerse en sus principios de fe; se establece una especie de “cultura superior” que no tolera y desprecia la forma de vida sencilla de la gente que, lo único que quiere es vivir en paz
 Este es el ambiente en el que surge el libro de Daniel en defensa de los derechos de los pobres y sencillos que no se les deja expresarse ni vivir, pero tampoco se le deja a él expresarse y tiene que recurrir al género apocalíptico para hablar en clave, ya que de otra manera a él mismo le hubieran hecho la vida imposible, como de hecho ocurrió, con sus propios hermanos de fe y raíces judías. 
 
Salmo responsorial 96
V/ El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
El Señor reina, la tierra goza /
se alegran las islas innumerables./
Tiniebla y nube lo rodean,/
justicia y derecho sostienen su trono.
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
Los montes se derriten como cera/
ante el Señor de toda la tierra;/
Los cielos pregonan su justicia,/
y todos los pueblos contemplan su gloria
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
Porque tú eres Señor,/
altísimo sobre toda la tierra,/
encumbrado sobre todos los dioses
R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra
SEGUNDA LECTURA
 
Lectura de la 2ª carta de S. Pedro 1,16-19:
Pues no nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz: «Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido».  Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada.  Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en pre­starle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que des­punte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones
Palabra de Dios

LLAMADA DE ALERTA  

Esta segunda carta de Pedro tiene una intención clarísima: invitar a los cristianos de la segunda o tercera generación a permanecer fieles a los principios que se han dado que vienen del Señor y a tener cuidado con las nuevas corrientes que están entrando y que fácilmente desvían del principio que Cristo les había dejado.
El autor contrapone la doctrina que han recibido a toda la serie de mitos y leyendas que pululan y que con frecuencia pueden llegar a hacer del evangelio una más  de esas leyendas, haciéndole que pierda toda su vida y su fuerza al equiparar a Jesús y su proyecto con cualquiera de los personajes que andan de moda.
  Jesús no puede confundirse con un cualquiera; Él es el Hijo de Dios que ha de venir a culminar la obra que ha comenzado y que ha dejado durante este tiempo en nuestras manos; Él es el sentido y fundamento de toda la vida del cristiano y la base de toda esperanza de futuro para todo hombre.
            Tanto la situación primera que vemos en Daniel como ésta que nos presenta  Pedro, tienen una resonancia extraordinaria en nuestro tiempo que estamos viendo, cómo se ve inundado por ideologías que no tienen base ni fundamento científico, pero están siendo impuestas por intereses económicos y políticos que buscan el poder, para lo que no dudan en atropellar al pueblo. 

 EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según S. Mateo 17,1-9 

            Seis días más tarde, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.  Se transfig­uró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.  De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.  Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».  Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
                 Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.  Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis».  Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.  Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».
Palabra del Señor. 

JESÚS, EL ÚNICO ASIDERO DE LA IGLESIA    

Cuando leemos despacio este pasaje que nos presenta hoy S. Mateo podemos darnos cuenta perfectamente que hay un gran paralelismo entre la narración que se hace de este momento y el que nos presenta en el cap. 3,13-17 (el bautismo de Jesús) Se van repitiendo los mismos elementos:
Aquí se nos presenta a Jesús que se ha llevado a los discípulos a lo alto de la montaña, no para mostrarles todos los reinos que les va a dar y el poder que van a adquirir, sino para indicarles el camino que han de seguir para llegar a la gloria.
Allí van a poder contemplar el rostro radiante como el sol de Jesús, para que tomen conciencia de lo que consiste la verdadera grandeza y la gloria, que no es el resultado de la posesión de bienes ni de poder, como concibe el mundo y nos quiere convencer; sino que la verdadera gloria la han de conseguir a través de un servicio, sencillo, amable, entregado, incondicional, gratuito… expresión de la cruz que los ha de identificar.
 Junto a Jesús aparecen Moisés como el representante de la ley que ha dirigido todo el camino del pueblo y Elías, el amigo de Dios, el profeta del pueblo que expresa la cercanía y la amistad con Dios. Estos dos personajes aparecen conversando con Jesús, como indicando que el camino que se ha venido recorriendo estaba orientado hacia Jesús que es donde culmina todo y al que ellos han tenido la gran suerte de acompañar: (¡Cuántos profetas hubieran querido ver lo que estáis viendo vosotros!)
Sin embargo, Pedro no es capaz de interpretar lo que está viendo y coloca a Jesús al mismo nivel que a los otros y cuando empieza a hablar, es el mismo Dios el que lo hace callar, para que no siga diciendo tonterías, pues a Jesús no lo pueden comparar con ningún legislador o con otro profeta: Él es la ley, Él es el profeta y, Él es la única voz autorizada por Dios y por eso es a Él a quien hay que escuchar: como ocurriera en el bautismo, la voz vuelve a repetirles: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». Es por eso que Jesús les prohíbe que cuenten a nadie lo que han vivido, pues está seguro que no van a interpretar como es debido la lección que ha querido darles.
Esta misma voz vuelve a sonar hoy en la iglesia ante los va y vienes que suelen darse, en los que buscamos agarrarnos unas veces a unas cosas y otras a otras; hoy nos vuelve a decir: no tengáis miedo de mirar, escuchar y agarrarse del único asidero seguro: JESUC RISTO”