DOMINGO - IV - de ADVIENTO - C-

PRIMERA LECTURA


Lectura de la profecía de Miqueas 5, 1 4ª
De ti saldrá el jefe de Israel

Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial.
Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel.
En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios.
Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN


NECISDAD DE LA CONVERSIÓN”

El profeta Miqueas vive en un momento muy duro para Judá: están amenazados de muerte por los asirios mientras sus gobernantes viven en las nubes preocupados de sus negocios en ligar de dedicarse a gobernar y a cuidar de su pueblo.
En este momento y en esta situación el profeta anuncia la liberación del pueblo llevada a cabo no por alguien de los de siempre, de los que toda su vida han estado viviendo de la política y estrujando al pueblo; ahora vendrá un rey, no de Jerusalén, sino de Belén, nacido de entre los pobres, de entre la gente olvidada, lo mismo que ocurrió en tiempos de David.
Hay que hacer un cambio radical; hay que volver a los tiempos primitivos, a las fuentes, cuando las cosas se hacían por vocación, por el deseo de servir. No puede haber un cambio si es que éste no parte de abajo, desde los más sencillos, de manera que los que luchan por el poder de forma injusta: los “trepas” no tengan base en qué apoyarse, pues si lo hacen es porque otros los sostienen vendiendo su apoyo.
Para que esto se dé, es necesario pasar por una purificación que nos haga darnos cuenta y convencernos de la verdad.
El profeta anuncia cómo ha de ser el que tome las riendas e indica lo que necesita para reconducir al pueblo al camino de Dios: ha de gobernar con firmeza, pero con cariño, como un pastor lo hace con sus ovejas y lo hará retomando el espíritu de la Alianza primera.
Al leer este texto, es imposible sustraerse a este anuncio y no verlo iluminando nuestra realidad actual: constantemente escuchamos decir por todas partes: “Hemos pedido los papeles” en todos los aspectos de la vida: en educación, en economía, en el orden, en la seguridad, en las relaciones en la justicia…
Todos sentimos que estamos necesitando alguien que gobierne con firmeza, que no se deje llevar por intereses de grupos, alguien que respete la voluntad del pueblo, alguien que se someta a la verdad y a la justicia y no manipulando y mintiendo; alguien que piense en el pueblo y no en sus intereses, alguien que entienda que por encima del bien propio está el bien común… Pero en el mundo que hemos montado, ¿dónde está ese alguien? Efectivamente, necesitamos hacer un cambio radical de nuestra manera de pensar.


Salmo responsorial 79, 2ac y 3b. 15 16. 18 19 (R.: 4)

R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.
R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.
R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.


SEGUNDA LECTURA


Lectura de la carta a los Hebreos 10, 5 10
Aquí estoy para hacer tu voluntad

Hermanos: Cuando Cristo entró en el mundo dijo: “Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: `Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad.´”
Primero dice: “No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la Ley. Después añade: “Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.” Niega lo primero, para afirmar lo segundo.
Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN


“LA OFRENDA QUE DIOS ACEPTA”

En este pasaje presenta a Jesús asumiendo y haciendo suyo todo lo que se ha escrito en las escrituras: Él viene a cumplir la voluntad eterna de Dios dispuesto a realizar su proyecto: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”.
Según esto, explica cuál es la voluntad de Dios: no es un Dios que se goza y se aplaca con sacrificios, ofrendas, holocaustos y víctimas por el pecado”. Esa imagen la detesta. La única ofrenda que acepta es la persona que se abre a su amistad y lo acepta, se deja amar y hace suya su voluntad.
Por eso, Dios hace lo que está pidiendo: Él toma la naturaleza humana y se encarna… para que el hombre haga lo mismo con Dios: se entregue –hablando con un lenguaje incorrecto- devuelva la misma moneda “encarnandose” en Dios.
La gran obre da Cristo ha sido encarnarse en la naturaleza humana para someterla a Dios. Este será el gran sacrificio que el hombre podrá hacer de ahora en adelante a Dios.



Aleluya Lc 1, 38
Aquí está la esclava del Señor;
hágase en mi según tu palabra.


EVANGELIO


Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39 45
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: -“¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.”
Palabra del Señor.



REFLEXIÓN


“MARÍA ES LA MADRE CREYENTE”

En todo este tiempo de Adviento la Virgen María ha sido protagonista fundamental: ella es la que realiza en plenitud todo lo que se nos ha dicho en la carta a los hebreos: la respuesta que Dios quiere a su proyecto es la entrega del hombre a la voluntad de Dios y eso es lo que ella hizo.
Su persona se convierte en la portadora de Dios, ella será la “Nueva Arca de la Alianza” que hace saltar de alegría a Juan Bautista, como en otro tiempo hace saltar a David.
El encuentro de María con Isabel es maravilloso: nos encontramos con dos mujeres embarazadas que se manifiestan su fe y el sentido de lo que ellas viven: María se ha enterado que su pariente la necesita y sin dudarlo se ha ido para ayudarla y felicitarla, su encuentro con Isabel y su saludo la llena de gozo y hace que Isabel reconozca que Dios la ha visitado y la llama «Bendita tú entre todas las mujeres” y reconoce que lo que lleva dentro también es de Dios: “ y bendito el fruto de tu vientre”
Isabel termina llamándola “dichosa” por haber creído, esa será la grandeza de María que después también reconocerá Jesús, pues es desde ahí desde donde la mujer realiza su función de madre y es desde ahí desde donde la mayoría de nosotros hemos percibido la grandeza de nuestra madre, como principio de nuestra vida, porque esa vida es Dios mismo.
Desde el punto de vista teológico y bíblico, la imagen que nos presenta el evangelio de María visitando a Isabel es el encuentro de Cristo con el que se cierra el A.T.:
Isabel una mujer anciana y estéril que ha vivificado Dios; María es la esperanza joven realizada en plenitud, el cumplimiento de todas las promesas en las que ha venido caminando y esperando el pueblo
Este encuentro es un retrato genial de la humanidad caída, vieja… que espera su liberación y que se encuentra con Jesús, su libertador, con lo que a partir de ese momento todo cambia radicalmente.
Pero no nos podemos quedar en el terreno de lo simbólico, que tiene un sentido fascinante; donde todo esto cobra fuerza es en la realidad, en la vida.
Isabel es la mujer anciana, estéril, de la que va a nacer el precursor, el que vendrá para preparar el camino a Jesús.
María es la mujer joven que lleva en su seno al autor de la vida, ella es el modelo del hombre nuevo que viene con Cristo.
Son los dos “testamentos”: El antiguo cerrado por una mujer que representa la Eva antigua y su marido Zacarías al antiguo Adán. María representa el Testamento Nuevo, la nueva humanidad y José es el nuevo Adán que, con una humildad santa acepta el plan que Dios ha trazado y no le pone oposición.

DOMINGO - III - de ADVIENTO - C-

PRIMERA LECTURA


Lectura de la profecía de Sofonías 3, 14 18a
El Señor se alegra con júbilo en ti

Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos.
El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás.
Aquel día dirán a Jerusalén:«No temas, Sión, no desfallezcan tus manos.
El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva.
Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta.»
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN


“LLAMADOS A ACELERAR EL CAMBIO”

Sofonías vive unos años antes que Jeremías, durante el reinado de Manasés, un rey idólatra y violento que se convierte en una auténtica pesadilla para el pueblo en el que llega a generalizarse un deseo y un sentir común: que Dios meta su mano y ponga freno a todo lo que están sufriendo.
El profeta, ante este deseo tan fuerte muestra su seguridad de que Dios no se va a hacer el sordo a los gritos del pueblo y ese deseo lo interpreta como un signo de esperanza.
Sofonías invita a levantarse, a no quedarse pasivos en un lamento, sino a meterle ilusión a la vida y empezar a hacer todos lo que están deseando; hay que llenar la vida de alegría, de esperanza y de entusiasmo… porque Dios se compromete con esa actitud positiva del hombre y está dispuesto a olvidarlo todo; Él goza y se complace con la alegría de su pueblo.
La base de esta alegría y esperanza es la seguridad que tenemos de que Dios no falla, Él es fiel y vive con su pueblo.
Es en este texto donde S. Lucas, años después se inspira para escribir la anunciación de la Virgen indicándole la gran alegría de que Dios no se ha olvidado de su pueblo y ella es la elegida para presentar esta gran noticia de alegría.
El mensaje de Sofonías hoy, es como un eco que resuena en nuestros días ante una situación muy parecida y un deseo de cambio por parte de la mayoría del pueblo, pedro ese deseo de cambio solo se convierte en esperanza el momento en que empezamos a construir aquello que deseamos; si esperamos que “Manasés” nos lo construya no seremos más que un atajo de ilusos y estúpidos que morirán en el engaño.


Salmo responsorial Is 12, 2 3. 4bcd. 5 6 (R.: 6)

R. Gritad jubilosos: “Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.”
El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. R.
R. Gritad jubilosos: “Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.”
Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R.
R. Gritad jubilosos: “Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.”
Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.» R.
R. Gritad jubilosos: “Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.”

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 4 7
El Señor está cerca

Hermanos: Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres.
Que vuestra mesura la conozca todo el mundo.
El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.

REFLEXIÓN


“DIOS CAMINA CON SU PUEBLO”

Pablo Vive en la certeza de la presencia de Dios en su iglesia, el Espíritu de Jesús vive y mueve todo, ¿A quién temer, entonces? “¡Que nada os angustie!
No se trata de establecer una actitud de optimismo en la vida sin fundamento; la alegría de Pablo en la vida está justificada y apoyada en la presencia viva de Jesús en medio de su iglesia; no se trata, pues, de un sentimiento particular, sino de una realidad palpable: Dios se ha puesto al lado del hombre y camina con su pueblo. La historia del hombre se ha convertido en lugar de encuentro de Dios y en apoyo de su esperanza.
El apoyo de la alegría y de la esperanza está justamente en esto: Dios camina con su pueblo y vivir en esta dimensión es vivir bajo el signo de la paz, por la seguridad que nos da su presencia, pero esto no quiere decir que vayan a desaparecer los problemas, al contrario, probablemente arrecien ya que el mal no soportará que alguien le haga frente.
Quizás el miedo que muchas veces se apodera de los cristianos, la desidia, el desánimo, la apatía y las ganas de tirar la toalla no es más que la manifestación de esta falta de confianza y de fe en las que hemos caído al pensar que Dios ha desaparecido de nuestro camino.


Aleluya Lc 4, 18

El Espíritu del Señor está sobre mí;
me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres.


EVANGELIO


Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 10 18
¿Qué hacemos nosotros?

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: -“¿Entonces, qué hacemos?”
Él contestó:
-“El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo.”
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: -“Maestro, ¿qué hacemos nosotros?”
Él les contestó: -“No exijáis más de lo establecido.”
Unos militares le preguntaron: -¿Qué hacemos nosotros?”
Él les contestó:
-“No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga.”
El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: -“Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga.”
Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.
Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

“OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES”

La actitud de alegría que pide Pablo para los filipenses (Fil. 44,4-7), la esperanza de Sofonías (3,14) se concretizan en el discurso de Juan Bautista: no se trata de esperar que nos den las cosas hechas, no se trata de fundar una esperanza de que Dios venga a arreglarme lo que cada día yo rompo, sino de ir construyendo lo que deseo y espero gozar, es emplear mi vida a fondo en aquello que espero gozar.
La gente está harta de oír discursos, hoy mismo acaban de concluir la cumbre de Copenhague y nadie cree en lo que allí se ha dicho pues es repetir lo de siempre, ya lo conocemos lo que hacen… pero todos estamos deseando un cambio, pero… ¿Qué hacer? Es la misma pregunta que le hacían a Juan. Pero vemos que se está dando un fenómeno curioso: se reúnen grandes multitudes, se hacen grandes simposios, se toman grandes acuerdos, se hacen grandes declaraciones de principios, todo “a lo grande”, pero parece que después nadie se da por aludido, nadie cree que es a él a quien se le dirige el mensaje y todos escurrimos el bulto y lo pasamos para que se lo apliquen otros.
Y, claro está, si cada uno no coge lo que le toca y empieza a llevarlo a la práctica y espera que los demás lo hagan para meterse a la fuerza, esto no cambiará jamás.
Uno de los grandes problemas que tenemos en la iglesia los cristianos es éste: hemos dado por supuestas muchas cosas, entre ellas la conversión y cada uno nos sentimos el mejor y con capacidad para juzgar a los demás, son ellos los que tienen que cambiar, los que tienen que hacer las cosas.
Otra de las cosas que hemos hecho es desligar la vida de las creencias y nos preocupamos mucho de la “doctrina”, de que nadie vaya a decir un disparate, pero no nos asustamos cuando vemos que se hace: una religiosidad vacía de práctica y llena de fórmulas y de ritos.
Cuando le preguntan a Juan qué es lo que tienen que hacer responde claro y directo: “El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo.” A unos publicanos que le preguntaron, les contestó: “No exijáis más de lo establecido.” Y a los militares les dijo: “No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga.”. Juan lo tiene bien claro y sus respuestas son válidas también hoy para nosotros: La única forma de preparar el camino al Señor es cambiando la injusticia por solidaridad, la mentira y la corrupción por la verdad y el respeto.
En un momento de crisis como la que tenemos estoy seguro que si le hubiéramos preguntado a Juan qué hacer para salir de ella, hubiera respondido: “Todo lo que le habéis robado al pueblo devolvédselo y veréis como todo vuelve a su sitio”
Pero no, preferimos andar en otras cosas, hacer grandes montajes y volver a nuestra rutina oyendo por un oído y dejando que salga por otro.

DOMINGO - II - de ADVIENTO - C-

PRIMERA LECTURA



Lectura del libro de Baruc 5, 1 9
Dios mostrará tu esplendor

Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y vístete las galas perpetuas de la gloria que Dios te da, envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte en la cabeza la diadema de la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo.
Dios te dará un nombre para siempre: “Paz en la justicia” y “Gloria en la piedad”.
Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia el oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente a la voz del Santo, gozosos invocando a Dios.
A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real.
Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados y a las colinas encumbradas, ha mandado llenarse a los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios.
Ha mandado al boscaje y a los árboles aromáticos hacer sombra a Israel.
Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN


“ESCARBA Y VERÁS LO QUE HAY DEBAJO”

Al escuchar a Baruc, uno siente deseos de poder levantarse y mirar para ver lo que está surgiendo que llama a la esperanza, pero es todavía una semilla muy pequeña que está naciendo o puede ser que la potencia y el ruido del mal lo llena todo y parece que la luz se apaga, las cenizas lo han quemado todo y el panorama lo dejaron desierto, pues pusieron al mundo en guerra, brotaron con una fuerza enorme los nacionalismos, como expresiones grotescas y legalizadas de un racismo ancestral y repugnante; se ha establecido la desconfianza entre los hombres a nivel generalizado: no podemos ver en el otro a un hermano, sino a un enemigo; se han ahondado las distancias y las diferencias entre ricos y pobres, entre el norte y el sur, entre el este y el oeste y se está haciendo imposible el diálogo. Se ha promovido hasta el extremo el “acaparar” antes que el “compartir” y ahí estamos sufriendo el crac mundial, pues la codicia no tiene límites y el pez gordo se ha tragado al pequeño sin compasión.
Pero debajo de esas cenizas de desolación sigue habiendo vida, que es la única que tiene la alternativa: son todos los hombres y mujeres que no creemos ni aceptamos esto que se está dando; son todos aquellos movimientos que creen en la posibilidad de un mundo distinto y mejor; son todos los millones de jóvenes que no han dejado que su corazón se infecte de resentimientos, de racismo, de intereses y han derribado un montón de barreras que se les ha levantado.
Debajo de esas cenizas hay algo nuevo que bulle y que la potencia de los poderosos no ha podido controlar, porque se le escapan los detalles pequeños. Si Baruc dice: “Ponte en lo alto y mira hacia el oriente” a mi se me ocurre pensar que es mejor, en el momento que vivimos, no mirar al horizonte, sino escarbar y ver todo lo que hay y que se está gestando y la fuerza que está cogiendo.


Salmo responsorial Sal 125, 1 2ab. 2cd 3. 4 5. 6

R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R.
R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R.
R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R.
R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R.
R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.


SEGUNDA LECTURA


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1, 4 6. 8 11
Que lleguéis al día de Cristo limpios e irreprochables

Hermanos: Siempre que rezo por todos vosotros, lo hago con gran alegría.
Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy.
Ésta es mi convicción: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena la llevará adelante hasta el día de Cristo Jesús.
Testigo me es Dios de lo entrañablemente que os echo de menos, en Cristo Jesús.
Y ésta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores.
Así llegaréis al día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios.


REFLEXIÓN


“LA SOLIDARIDAD, CLAVE PARA EL DISCERNIMIENTO”

La carta de S. Pablo a los filipenses es una prueba clara de ese rescoldo que vive y perdura a pesar del vendaval y que será capaz de prender el fuego en el mundo.
Para los primeros cristianos, en este caso los de Filipos, esperaban la venida inminente del reino de Dios y esto los estimulaba a plantarse frente al ambiente hostil que la sociedad enfrentaba al cristianismo.
Hoy es el caso nuestro: en nosotros siguen sonando como un eco las palabras de Jesús: “Vosotros estad alerta como el criado que espera la llegada de su señor”. La vida del cristiano se mantiene en constante alerta, no por miedo ni intereses de ningún tipo, sino porque sabe que no puede bajar la guardia pues el momento que lo hace es asaltado por el mismo enemigo que lleva dentro y que le aparta del camino del reino. Esta tensión le hará fuerte y hará que se convierta en apoyo para otros que también luchan por mantenerse.
Las palabras de Pablo a los filipenses pueden ser en este momento un estímulo y una luz para cualquiera de nuestras comunidades: todos estamos sufriendo la pesadilla de un sistema que se nos quiere imponer sosteniendo que Dios es un estorbo para el hombre y que el reino que predicó Jesús es algo trasnochado y sin sentido o que más bien es algo represivo y como alternativa nos están queriendo poner el desenfreno de los instintos primarios como expresión máxima de la libertad; la corrupción como signo de justicia, el sexo como signo del amor, la mentira y el silencio como expresión de la verdad… y a todo esto le llaman “progreso”
En medio de todo este caos, la tentación es constante a tirar la toalla, porque nos encontramos sin fuerzas. Pablo pone la solidaridad y el amor como única fuerza que nos sostiene y nos ayuda a agudizar el conocimiento y a no perder el espíritu de discernimiento: “ésta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores” pues estamos viendo con tristeza cuántos jóvenes y adultos se los está llevando la riada y no es, precisamente a la felicidad, sino a la perdición a donde son abocados.


Aleluya Lc 3, 4. 6
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.
Todos verán la salvación de Dios.


EVANGELIO


Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 1 6
Todos verán la salvación de Dios

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: «Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.»
Palabra del Señor.



REFLEXIÓN



“VIVIR EN LA ESPERANZA”

Parece que el tema de la esperanza es algo obsoleto, vacío y sin sentido alguno. No obstante, estamos viendo cómo mucha gente desea en lo más profundo de su ser que “esto” cambie, que el panorama social y político se clarifique, que todo el mundo pueda vivir con dignidad… Esto es “esperar”, esto lo podemos insertar en la “ESPERANZA” o en la “Ilusión”.
Desde el punto de vista cristiano sostenemos que el futuro nos lo vamos construyendo en el presente, pero ese futuro, para que tenga la marca de Dios (esperanza) es necesario ir construyéndolo bajo la dirección que marca Dios, esa es la forma de decir que lo deseamos: comprometiéndonos en su construcción. Un cristiano no es la persona que anda con los brazos caídos esperando que Dios venga y le haga un milagro y se lo dé todo hecho. En este sentido la palabra de Juan es todo un proyecto de vida: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios”.
El problema grande que tenemos es que la felicidad, un mundo mejor… lo hemos reducido a un crecimiento económico que nos ayude a vivir cada día más cómodamente, pero las esperanzas no van más allá y la gente se conforma con un disfrutar lo máximo que se pueda en esta vida, lo que pueda venir después… Eso interesa poco.
Pero claro, cuando tenemos esa actitud, lo estamos achatando todo, pues cortamos el horizonte del presente reduciéndolo todo a lo material y, lógicamente, el mundo mejor que esperamos se convierte en una utopía, en una ilusión, ya que no ponemos las bases para que eso cambie.
Esto lo vemos con claridad cuando preguntamos a la gente por su “esperanza última” y vemos que lo máximo que esperan es un final de este camino lo más llevadero posible, muchos, incluso dicen: “ojalá termine todo en un momento, sin tener que sufrir ni hacer sufrir a nadie” Eso es cortar todos los horizontes a la vida, pues esa actitud no compromete a nada en la vida, esa actitud lo único que desea es afianzar lo que se tiene y, -como dice la expresión popular- “Virgencita, que me quede como estoy”.
Pero ser creyente, tener “Esperanza” es caminar en solidaridad, liberándose y ayudando a liberarse, es aceptar el reto de “preparar los caminos” para que se establezca la justicia, la verdad, el amor, la paz y otros puedan recorrerlos sin dificultad.
Es comprometerse en la construcción de una tierra nueva y un cielo nuevo con la seguridad de que Dios vive a mi lado y este proyecto tiene su culminación en la venida definitiva de Cristo.
Es ayudarnos a ser cada día más humanos, a crear unas relaciones cada vez más fraternas, a no permitir que haya estructuras de poder y de opresión que impidan que los seres humanos vivan bajo la esclavitud de cualquier fuerza que se ponga por encima de ellos.
Es ayudar a transformar todo aquello que deshumaniza, que va en contra de los derechos y de la dignidad de la persona.
Es tener una actitud de “tolerancia cero” de la mentira, de la opresión, del abuso y de la manipulación de la persona.