FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR -B-


Primer domingo del Tiempo Ordinario


PRIMERA LECTURA 


Lectura del Profeta Isaías       42, 1‑4.  6‑7
Mirad a mi siervo, a quien prefiero
            Esto dice el Señor: Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.
Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones.
No gritará, no clamará, no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará, el pabilo vacilante no lo apagará.
Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará
hasta implantar el derecho en la tierra y sus leyes, que esperan las islas.
Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he tomado de la mano, te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones.
Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas.
Palabra de Dios. 


REFLEXIÓN 
 
VIVIR EN DIOS, VIVIR BAUTIZADOS  
            El profeta Isaías acoge la llamada que el Señor le ha transmitido para que la proclame a su pueblo y le invita a que miren la Persona de su enviado: “Mirad a mi siervo a quien prefiero”; pero la invitación a mirarlo no es para que contemplen un paisaje o algo muy bonito, sino para que tengan un referente para su vida: el pueblo ha de hacer con su vida lo que Dios está pidiendo de manera que el pueblo se convierta en luz para todo el que lo mire.
            Pero lo interesante que apunta el profeta es la forma cómo el pueblo ha de llevar adelante la misión que Dios le está pidiendo: no lo hará al estilo de los grandes de este mundo, de los poderosos que se hacen notar por su poder económico, político, religioso o armamentístico, sino por la sencillez, por la verdad, por la justicia con el débil, por el silencio, por la bondad para con todos… Esta actitud en medio de todos los pueblos es la que hará que resplandezca el rostro de Dios y se convierta en un “pueblo luz” para todas las naciones


Salmo responsorial       Sal  28,  1a y 2.  3ac‑4.  3b  y  9b‑10


 V/.  El Señor bendice a su pueblo con la paz.
V/.  Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
R/.  El Señor bendice a su pueblo con la paz.

V/.  La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica.
R/.  El Señor bendice a su pueblo con la paz.  

V/.  El Dios de la gloria ha tronado.
El Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno.
R/.  El Señor bendice a su pueblo con la paz.

SEGUNDA LECTURA
 
Lectura de los Hechos de los Apóstoles       10,  34‑38
Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
—Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él.
Palabra de Dios. 



ACEPTAR A JESUCRISTO ES ACEPTAR EL REINO    
            Hay un problema en la iglesia primitiva que cuesta mucho superarlo: los apóstoles, como todos los primeros cristianos, son judíos y en la mentalidad judía Israel es el pueblo elegido de Dios, poseedor de las promesas de salvación; este sentimiento llega a convertirse en una especia de convicción de que Dios no puede actuar en contra de su pueblo y lo llevan como una especie de seguro de vida, hasta el punto que esto les lleva a confiarse.
            El relato de los hechos de los apóstoles, lo mismo que muchas cartas de las que escribe S. Pablo, es para hacerle entender a la primitiva comunidad que las promesas y todo lo que se ha venido haciendo con el pueblo no ha sido más que la preparación del gran acontecimiento que ha ocurrido con Cristo: Él ha sido el cumplimiento de todo lo que se ha venido diciendo: Dios quiere la salvación de todos los hombres y la única condición que se pone no es pertenecer al pueblo judío, sino aceptar a Jesucristo y practicar los valores del amor, de la justicia, de la verdad y de la paz que Él  ha predicado. El único y supremo culto que Dios quiere es pasar por el mundo haciendo el bien, como hizo Jesús; esto exige una actitud constante de conversión despojándose de todo interés y siendo testigo de la salvación que Jesús nos ha traído. 


Aleluya       Mc  9,  6
Aleluya, aleluya.
Los cielos se abrieron
y se oyó la voz del Padre:
Este es mi Hijo, el amado; escuchadle.
Aleluya. 


EVANGELIO 


Lectura del santo Evangelio según San Mateo       3,  13‑17
Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él 
En aquel tiempo, fue Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.
Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: —Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?
Jesús le contesto: —Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.
Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: —Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. 


REFLEXIÓN 


IDENTIDAD DEL MENSAJE Y EL MENSAJERO     
            Hoy nos presenta la iglesia un momento privilegiado para que en referencia a la postura de Jesús en su bautismo, nosotros reflexionemos sobre la nuestra y sobre la realidad que supone el acontecimiento que ocurrió en nuestra vida.
            El Bautismo de Jesús que celebramos hoy presenta como tres aspectos que asume Jesús al bautizarse y que nos transmite a todos los que quieren seguirlo:
                        - el primer aspecto lo hemos visto en la primera lectura: Su siervo ha sido llamado para llevar adelante una misión muy importante e indica cómo ha de hacerlo;
                        -el segundo aspecto es la universalidad del mensaje, no es algo para unos pocos privilegiados;
                        -el tercer aspecto lo desarrolla el evangelio identificando el mensaje con el mensajero: hablar de Dios es hablar de la justicia, del amor, de la verdad… El proyecto de Dios Padre es Jesús, por tanto, el bautismo en Jesús es la inserción en el proyecto de Dios, ya que todas esas actitudes son las que componen la esencia de Dios que el hombre adquiere en su bautismo.
            La obediencia (entrega) de Jesús al proyecto del Padre es lo que afirma su condición de Hijo: es hijo porque obedece al Padre y realiza en si lo que es el Padre: los gestos que acontecen en el bautismo no son más que signos de esta realidad que se manifiesta ante los que lo contemplan: el cielo se abre, desciendo el Espíritu, se oye la voz presentando a Jesús como su elegido… es como el eco del profeta Isaías que presenta al elegido de Dios para que realice la misión que le ha encomendado.
            Bautizarse en Cristo, lleva consigo reavivar las mismas actitudes que Él tuvo para con el Padre, ahora todo creyente que se bautiza ha de renovarlas hacia Jesús, pues en el bautismo nos hacemos “hijos de Dios” y nos identificamos con el Padre
            Desgraciadamente hemos olvidado esta dimensión y el bautismo en la actualidad lo hemos reducido a un simple rito vacío de todo compromiso y de todo signo de pertenencia a Cristo y a todo el proyecto salvador del Padre
 
 
 


LA EPIFANÍA DEL SEÑOR -B-


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías.  Is 60, 1-6
La Gloria del Señor amanece sobre ti
¡LEVÁNTATE y resplandece, Jerusalén, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!
Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, y su gloria se verá sobre ti.
Caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen hacia ti; llegan tus hijos desde lejos, a tus hijas las traen en brazos.
Entonces lo verás, y estarás radiante; tu corazón se asombrará, se ensanchará, porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti, y a ti llegan las riquezas de los pueblos.
Te cubrirá una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efá.
     Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso, y proclaman las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

NOS HACE FALTA CREAR SIGNOS DE ESPERANZA     

 

            El profeta Isaías tiene una visión en la que ve a su pueblo que vuelve a su tierra, que vuelve a retomar todos sus principios, su fe, sus costumbres su identidad… y se vuelve a restablecer la paz y la fraternidad entre ellos.

            Junto a sus hermanos israelitas que vuelven reconociendo a su Dios, ve otro grupo de gente que se une a ellos; atraído por la grandeza del pueblo, se unen al triunfo de Israel para alabar a Dios que será reconocido por todas las naciones.

            El profeta le pide al pueblo que se levante, que abra los ojos y contemple la realidad que empieza a surgir a su alrededor: “sobre ti amanecerá el Señor, y su gloria se verá sobre ti. Caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen hacia ti”.

            Hoy intentamos hacer una lectura actualizada y abrimos los ojos para ver nuestra realidad, queremos recoger la invitación que nos hace el profeta, pero lo que vemos no es justamente a los pueblos admirados por nuestra grandeza, sino todo lo contrario; las actitudes de nuestros dirigentes y del pueblo en general no indican signos de esperanza, mientras los cristianos nos hemos acomodado al sistema y no somos capaces de romper el círculo en el que hemos entrado contemporizando con el mundo corrompido hasta el punto que no irradiamos otra luz que no sea la del mundo.

 

Salmo responsorial

Sal 71, 1bc-2. 7-8. 10-11. 12-13 (R/.: cf. 11)


R/.
   Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

 

        V/.   Dios mío, confía tu juicio al rey,
                tu justicia al hijo de reyes,
                para que rija a tu pueblo con justicia,

                a tus humildes con rectitud.   R/.

R/.   Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

 

        V/.   En sus días florezca la justicia
                y la paz hasta que falte la luna;
                domine de mar a mar,
                del Gran Río al confín de la tierra.   
R/.

R/.   Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

 

        V/.   Los reyes de Tarsis y de las islas
                le paguen tributo.
                Los reyes de Saba y de Arabia
                le ofrezcan sus dones;
                postrense ante él todos los reyes,
                y sirvanle todos los pueblos.   
R/.

R/.   Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.


        V/.   Él librará al pobre que clamaba,
                al afligido que no tenía protector;
                él se apiadará del pobre y del indigente,
                y salvará la vida de los pobres.   
R/.
R/.   Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

 
SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios. Ef 3, 2-3a. 5-6 

Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos de la promesa 

HERMANOS:
Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros, los gentiles.
Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo, y partícipes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

NADIE TIENE LA EXLUSIVA DE DIOS    

Pablo quiere hacer tomar conciencia a todos los creyentes en Jesús de algo que a los judíos les costará tremendamente aceptar: ellos se creen los elegidos de Dios y no soportan que otros puedan estar en el corazón de Dios con la misma cercanía que ellos; son “celos espirituales” que se convierten en una actitud de cerrazón estúpida. Algo muy parecido a lo que nos ocurre con frecuencia dentro de la iglesia y de todas las confesiones y asociaciones humanas, que nos llegamos a creer con la exclusividad de la salvación y de la verdad, hasta el punto de despreciar y minusvalorar a los que no son de nuestro “grupo” 

Pablo quiere romper esta actitud y les hace ver que todas las promesas que se han venido haciendo hasta el momento, no han hecho otra cosa que preparar el acontecimiento que se ha dado con Jesús: en Él se ha dado el cumplimiento de todas esas promesas que consistían en la salvación de todo hombre, de tal manera que la salvación no es exclusiva de nadie, es el regalo que Dios hace a la humanidad: la Verdad, la Justicia, el Amor, la Paz, la Libertad… no son propiedad de nadie, son atributos de Dios que nadie se puede apropiar ni manejar a su antojo, son valores universales

 

Aleluya       Mt.  2,  2

Aleluya, aleluya.

Hemos visto salir su estrella, y venimos a adorarlo.

Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 2, 1-12

Venimos a adorar al Rey

HABIENDO nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
    «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron:
    «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:
        “Y tú, Belén, tierra de Judá,
        no eres ni mucho menos la última
        de las poblaciones de Judá,
        pues de ti saldrá un jefe
        que pastoreará a mi pueblo Israel”».
            Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo».
            Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
            Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

 

NO ES MORAL CONTEMPORIZAR CON HERODES     

            Es interesante analizar despacio el relato: todo él está enmarcado en un acontecimiento: una estrella que aparece en la oscuridad y guía a los magos hasta encontrar al Mesías prometido, y después que lo han encontrado, no buscan ni les interesa nada más.

            Cuando nos detenemos a mirar la historia, también nos damos cuenta cómo se van sucediendo épocas de oscuridad en las que la gente busca una luz, una estrella que les guíe para salir de las tinieblas en las que se encuentran. Y se han ido encontrando con “estrellas” que han guiado a situaciones muy distintas, algunas de ellas a la destrucción y la muerte, otras al esplendor de la luz, pero de la misma manera, cuando se ha ido evolucionando, vemos cómo siempre se llega de nuevo a la crisis y a la oscuridad y sigue el proceso.

            El momento actual que vivimos, sin lugar a duda, es un momento de oscuridad en el que parece que no se dan pistas de luz y se anda buscando la estrella que nos saque de la oscuridad en la que caminamos; se hacen intentos de todo tipo, unos crean más oscuridad todavía, otros se atisba un rayo de esperanza, pero siempre hay algo que obstaculiza el camino. Y en esas andamos y nos debatimos.

            Los Magos de oriente llegaron a encontrarse con Jesús y les bastó el resto: en la sencillez del portal, en la bondad de aquella familia, en la verdad que encontraron y en la paz en que se vieron envueltos hallaron la luz. Las autoridades y los magnates de Israel, más bien se empecinaron más en su cerrazón y optaron por la muerte.

            Hoy la iglesia recoge el testigo de aquellos magos y en el encuentro de Jesús halla la luz y no necesita más. Toda contemporización con un sistema injusto, corrompido, que comulga con la mentira, con la opresión, con el odio, el relativismo… es cerrarse y optar por la muerte.

 

 

DOMINGO EN LA OCTAVA DE NAVIDAD -B-


LA SAGRADA FAMILIA

 

Lectura del libro del Eclesiástico 3,2‑6.12‑14

            Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre la prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos, y cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque flaquee su mente, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La piedad para con el padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Palabra de Dios

 

REFLEXIÓN

 

DERRIBAR REFERENTES

Frente a un mundo en el que se quiere proclamar al hombre como máximo referente, por encima de todos los principios  culturales, disciplinares, éticos, religiosos… hoy nos propone la liturgia un modo distinto de caminar para el hombre basado en el respeto, en el reconocimiento del bien que se le ha hecho, en la aceptación, del cariño y del amor que le tienen sus progenitores, en  asumir ciertos principios que están marcados en la misma naturaleza, en aceptar que el hombre es un ser que  se hace en el aprendizaje y en el respeto y la convivencia.

     Hay principios que no provienen de fuera, sino que están inscritos dentro del código de la naturaleza, que podemos llamar de “ley natural” y romperlos lleva consigo el desmadre y el caos.

     Hoy, con el afán de romper con todo lo tradicional; con el deseo de demostrar que el hombre es autosuficiente y que es un atraso el regirse por unos principios que ha venido dictando la religión, se ha dejado al individuo sin referentes y, al hacerlo, hemos dejado al hombre a la deriva a merced de sus instintos más primarios.

 

Salmo responsorial       Sal  127,  1‑2.  3.  4‑5

 

V/.  ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

R/.  ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

 

V/.  ¡Dichoso el que teme al Señor,

            y sigue sus caminos !

       Comerás del fruto de tu trabajo,

            serás dichoso, te irá bien.

V/.  ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

 

V/.  Tu mujer, como parra fecunda,

            en medio de tu casa;

       tus hijos como renuevos de olivo,

            alrededor de tu mesa.

V/.  ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

 

V/.  Esta es la bendición del hombre

            que teme al Señor:

       Que el Señor te bendiga desde Sión,

            que veas la prosperidad de Jerusalén,

            todos los días de tu vida.

V/.  ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses       3,  12‑21

La vida de familia vivida en el Señor

Hermanos:


Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro.

El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.

Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.

Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo.

Y sed agradecidos: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.

Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.

Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.

Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor.

Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor.

Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

NORMAS DE CONVIVENCIA FAMILIAR

S. Pablo intenta dejar una especie de código de relaciones humanas dentro de la comunidad, relaciones que están basadas en la misma familia que se rige por el amor y la fraternidad, pues la iglesia es una familia en la que el AMOR es la norma suprema de convivencia y ésta da como resultado una relación respetuosa, sencilla, agradecida, tolerante entre todos los componentes de la familia o de la comunidad.

     Cuando no es esta forma de vivir la que se establece, el resultado es otra cosa: falta la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la escucha, y se hace imposible la convivencia, ya que cada uno se erige como centro y exige que los demás estén a su servicio.

     La norma del amor que Cristo deja para su iglesia no se basa en la exigencia de “derechos”, sino en la donación y, por tanto, en la asunción de obligaciones. Allí donde solo se habla de derechos es porque falta la solidaridad y nadie reconoce el “servicio” como expresión del AMOR.

 

Aleluya       Col  3,  15a.  16a

 

Aleluya, aleluya.

Que la paz de Cristo actúe de árbitro   en vuestro corazón;

que la Palabra de Cristo habite entre vosotros  en toda su riqueza.

Aleluya.

 

EVANGELIO (opción 2)

El niño iba creciendo, lleno de sabiduría

Lectura del santo Evangelio según san Lucas. Lc 2, 22. 39-40

CUANDO se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

Palabra del Señor.

 

ATENTAR A LA BASE DE LA CULTURA   

 

            Estamos asistiendo a un espectáculo lamentable viendo cómo se dan golpes a la institución más antigua y base de toda la estructura social: LA FAMILIA. Ya, desde mediados del siglo pasado se comenzó el proyecto de un cambio en la estructura de la cultura de occidente encuadrada en un marco judeo-cristiano que eran los DIEZ MANDAMIENTOS, considerados normas elementales de convivencia humana, pues estaban enganchados en la naturaleza.

            Estaba perfectamente programado que la base y el fundamento de todo estaba en la familia, por tanto, era por ahí por donde había que empezar a derribar esquemas y comenzaron empeñándose en demostrar que eran posibles y de la misma manera buenas, diversas formas o tipos de familia, queriendo dejar como algo superado y trasnochado el modelo natural de un padre, una madre, unos hermanos y unos parientes… cuyo derecho ha sido recogido por todas las culturas como un derecho natural con el que toda criatura nace a tener una nacionalidad de origen, un nombre, un padre, una madre, una familia donde sea acogido, reconocido por todos, respetado y apoyado. Y Dios mismo refrendó esta verdad cogiendo una familia de este tipo para entrar en la humanidad y realizarse como hombre.

            El hogar de Nazaret ha sido tomado como referente y modelo de diálogo, de solidaridad, de fidelidad, de responsabilidad, de aprendizaje y crecimiento en libertad y coherencia.

            Sin embargo, el momento que vivimos, como resultado de esa lucha por desestabilizar los cimientos de la cultura y la sociedad, estamos experimentando el desequilibrio existente, donde es imposible una relación estable y serena a todos los niveles; el dinero se ha impuesto por encima del amor, de la solidaridad, de la fraternidad, de la paz y del equilibrio de la persona.

            Ante la celebración del hogar de Nazaret como referente y modelo de paz, no nos queda más remedio que plantearnos la pregunta por el nuestro: ¿Es nuestro hogar un espacio donde las nuevas generaciones pueden vivir y aprender en solidaridad, en fraternidad, en responsabilidad y en libertad? O por el contrario, ¿es más bien un espacio de indiferencia, de pasividad, de egoísmo y de apatía ante los problemas y el dolor de los demás?