DOMINGO DE PENTECOSTÉS



MISA DEL DÍA
En el presente año C, pueden utilizarse también como segunda lectura y Evangelio los textos que se encuentran al final.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles. Hch 2, 1-11
Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar
AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
    «¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».
Palabra de Dios.

“PENTECOSTÉS FRENTE A BABEL” 

El pasaje del libro de los Hechos de los apóstoles es interesante en paralelo con el Gn donde narra la edificación de la torre de babel: allí los hombres se organizaron para echarle un pulso a Dios y demostrarle que no sería capaz de volverlos a castigar con un diluvio, ellos se consideran tan fuertes y poderosos como Él y construyen una torre que llegue hasta el cielo: para el hombre no hay límite en sus aspiraciones, es capaz de asaltar el mismo trono de Dios.
Siguiendo su misma actitud de prepotencia, cada hombre se considera independiente, absoluto, autónomo… se cierra y todo empieza y acaba en él. Los hombres terminaron por no entenderse y rompieron la armonía que tenían, dispersándose por toda la tierra. Esa es la explicación que el autor encuentra al hecho de la expansión del hombre por los cuatro puntos cardinales y el mismo hecho de las guerras y las falta de entendimiento
Ahora ocurre todo lo contrario: los discípulos han roto el miedo y la cerrazón en la que estaban metidos, se han salido de la casa donde permanecían encerrados por el miedo y han salido al espacio abierto, donde hay gente de todas las naciones y el Espíritu reconstruye la unidad de toda la humanidad: “Todos entendían el mensaje EN SU PROPIA LENGUA”.
El gran pecado que se denuncia en el relato de la torre de babel es la cerrazón a la que han llegado los hombres que se cierran y no aceptan la existencia de otros grupos y otras culturas y se levantan como poseedores de la verdad absoluta que los pone a la altura de Dios; es una denuncia abierta del racismo, del totalitarismo, de los nacionalismos y de la intolerancia que se impone estableciendo una forma única de pensamiento, de sentimiento, y de visión de la vida, es decir: atentar contra lo más sagrado que tiene la persona que es la libertad para establecer la uniformidad que está de acuerdo a unos  intereses particulares.
El Espíritu que levanta la iglesia, la revitaliza, y la lanza al mundo, es precisamente todo lo contrario al espíritu de Babel, que cerró a los hombres hasta el punto de desconocerse.
Pentecostés ha de ser siempre uno de los grandes referentes que ha de tener la iglesia muy vivos, como el faro que en medio de la tormenta en alta mar, indica siempre dónde está la dirección que nos lleva a la salvación. Cuando esto se pierde, empezamos a dar vueltas y a perdernos, hasta el punto que al final no nos reconocemos como personas, sino como números que rellenan estadísticas o cumplen normas establecidas para mantener un poder.

Salmo responsorial
Sal 103, 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34 (R/.: cf. 30)
R/.   Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 

        V/.   Bendice, alma mía, al Señor:
                ¡Dios mío, qué grande eres!
                Cuántas son tus obras, Señor;
                la tierra está llena de tus criaturas.   
R/.
R/.   Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 

        V/.   Les retiras el aliento, y expiran
                y vuelven a ser polvo;
                envías tu espíritu, y los creas, 
                y repueblas la faz de la tierra.   R/.
R/.   Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 

        V/.   Gloria a Dios para siempre,
                goce el Señor con sus obras;
                que le sea agradable mi poema,
                y yo me alegraré con el Señor.   
R/.
R/.   Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos. Rom 8, 8-17 
Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios
HERMANOS:
Los que están en la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en vosotros; en cambio, si alguien no posee el Espíritu de Cristo no es de Cristo.
Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justicia. Y si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.
Así pues, hermanos, somos deudores, pero no de la carne para vivir según la carne. Pues si vivís según la carne, moriréis; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.
Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!».
Ese mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; de modo que, si sufrimos con él, seremos también glorificados con él.
Palabra de Dios.
 
VIVIR EN COHERENCIA       
            Vivir según la carne es vivir dejáqndonos conducir por los instintos que, como cualquier animal, tenemos: el instinto de la comodidad, de la av aricia, de la pereza, de la violencia, el egoísmo… Vivir así nos idwentifica como un animal cualquiera, y no como hijos de Dios; pero el ser humano lleva en sí la imagen y semejanza de su Padre: la inteligencia, la capacidad de dominarse a sí mismo y dominarlo todo, la capacidad de amar y ser libre.
            Dentro de esa capacidad de ser libre está el optar por dejarse dominar por sus instintos naturales y se dedica a dar rienda suelta y a satisfacer sus apetitos corporales o dejarse conducir por el espíritu de Dios y dominarlos dando posibilidad de reorientarlos y convertirlos en fuerza para el bien y construcción del reino de Dios.
            Pablo se siente fuera de juego y no puede entender el momento en que estando llenos del Espíritu  de Dios la respuesta que damos es la del que carece por entero de él y concluye diciendo: “Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios”. Vivir en contradicción es un signo claro de haber hecho una opción contraria a Jesucristo.

SECUENCIA

Ven, Espíritu divino,
   manda tu luz desde el cielo.
   Padre amoroso del pobre;
   don, en tus dones espléndido;
   luz que penetra las almas;
   fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
   descanso de nuestro esfuerzo,
   tregua en el duro trabajo,
   brisa en las horas de fuego,
   gozo que enjuga las lágrimas
   y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
   divina luz, y enriquécenos.
   Mira el vacío del hombre,
   si tú le faltas por dentro;
   mira el poder del pecado,
   cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
   sana el corazón enfermo,
   lava las manchas, infunde
   calor de vida en el hielo,
   doma el espíritu indómito,
   guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
   según la fe de tus siervos;
   por tu bondad y tu gracia,
   dale al esfuerzo su mérito;
   salva al que busca salvarse
   y danos tu gozo eterno.

Aleluya

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.   Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
        y enciende en ellos la llama de tu amor.   
R/.

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan. Jn 14, 15-16. 23b-26
El Espíritu Santo os lo enseñará todo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros.
El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».
Palabra del Señor.

PONER LA CONFIANZA EN DIOS    
La liturgia de hoy nos presenta este pasaje de S. Juan en el que Jesús indica a sus discípulos que han de vivir de una forma diferente a la que propone el mundo y no es que tengan que hacer ninguna cosa especial, sino atenerse a lo que Él les ha enseñado: a vivir AMANDO, el amor será el distintivo que los hará diferentes y por el que demostrarán al mundo y a ellos mismos quiénes son.
     Por su parte, Jesús se compromete a conseguir del Padre su presencia continua con su espíritu para que no les falten jamás las fuerzas, el ánimo y el coraje para continuar la misión que les encomienda.
Jesús les pide que vivan desde una dimensión distinta a la del mundo que les abstrae de una vida interior y viven el vacío existencial intentando llenarse de cosas y huyendo de sí mismos; ellos han vivido otra experiencia distinta, han gustado lo que es el encuentro con el Padre y la apertura al Espíritu Sano, no deben dejar este camino.
Pentecostés es en cada persona el momento en que encuentra esta dimensión de su vida, siente que Dios está a su lado, que lo tiene como su apoyo y no puede dejar ya de vivir en esta dimensión.
Vivir en esta dimensión de encuentro con Dios y presencia del espíritu es encontrarle pleno sentido a todo lo que hacemos con la esperanza de que nada es inútil y superfluo y que todo va encaminado a un fin supremo.
El primer paso de la experiencia del Espíritu es la confianza en Dios, sintiéndonos comprendidos y acogidos siendo tal como somos, con nuestras grandezas y limitaciones; el siguiente paso es que nos aceptemos nosotros mismos y asumamos nuestra propia realidad y desde ahí intentar responder a Dios a sus llamadas y dejarnos guiar por el Espíritu Santo.
Normalmente hay algo que nos invade: el miedo y la inseguridad, era lo mismo que le ocurría a los apóstoles hasta que se dieron cuenta que puestos en manos de Dios pierden todos los miedos y sienten que su seguridad no es de ellos, sino la de Dios





LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR -C-


 (Domingo VII de Pascua) 

Cuando la solemnidad de la Ascensión del Señor se celebra el jueves de la semana VI del Tiempo pascual se emplean las lecturas del domingo VII de Pascua.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles. Hch 1, 1-11 
A la vista de ellos, fue levantado al cielo
 EN mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseño desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».
Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo:
    «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».
Les dijo:
    «No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
    «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo».
Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

EL ENCUENTRO FINAL CON EL PADRE   
            S. Lucas hace un resumen de todo lo que ha escrito en el evangelio y se lo envía a Teófilo para contemple ahora en la práctica, lo que ha escuchado antes sobre Jesús: en el evangelio le ha contado el ministerio de Jesús, ahora quiere presentar en el libros de los Hechos las consecuencias que se han derivado de todo lo que dijo Jesús.
            Lucas quiere dejar claro algo que es clave: los apóstoles son los testigos más cualificados de todos, pues ellos han vivido al lado de Jesús, lo han escuchado, han visto lo que ha hecho… su autoridad, por tanto, es irrefutable y Cristo los ha puesto como fundamento de la iglesia que continua llevando adelante el proyecto que Jesús ha instaurado, hasta que lleguen los tiempos mesiánicos que será cuando ese proyecto del reino se establezca definitivamente en toda la tierra.
            Los apóstoles tienen la misión de mantener y extender el proyecto de Jesús, pero no son ellos los que programen y decidan; ellos solo han de estar dispuestos y disponibles para trabajar, el resto será el Espíritu Santo quien decida.
            La Ascensión al cielo es la imagen del proyecto del reino inaugurado por Cristo que está llamado a su plenificación en los tiempos determinados por el Padre, cuando la humanidad se encuentre con el Padre.

Salmo responsorial
Sal 46, 2-3. 6-7. 8-9 (R/.: 6)
R/.   Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

O bien:

R/.   Aleluya.

        V/.   Pueblos todos, batid palmas,
                aclamad a Dios con gritos de júbilo;
                porque el Señor altísimo es terrible, 
                emperador de toda la tierra.   R/.
R/.   Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

        V/.   Dios asciende entre aclamaciones;
                el Señor, al son de trompetas:
                tocad para Dios, tocad; 
                tocad para nuestro Rey, tocad.   R/.
R/.   Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

        V/.   Porque Dios es el rey del mundo:
                tocad con maestría.
                Dios reina sobre las naciones, 
                Dios se sienta en su trono sagrado.   R/.
R/.   Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

SEGUNDA LECTURA (opción 2)

Lectura de la carta a los Hebreos. Heb 9, 24-28; 10, 19-23
Cristo entró en el mismo cielo
CRISTO entró no en un santuario construido por hombres, imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.
Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena. Si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde la fundación del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de los tiempos, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo.
Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio.
De la misma manera, Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, para salvar a los que lo esperan.
Así pues, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario, en virtud de la sangre de Jesús, contando con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea, de su carne, y teniendo un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero y llenos de fe, con el corazón purificado de mala conciencia y con el cuerpo lavado en agua pura.
Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa.
Palabra de Dios

CRISTO EL CULMEN DE TODO    
            La carta a los hebreos presenta a Cristo como el único y eterno sacerdote que ha realizado el culto auténtico y verdadero que ha superado todos los esquemas rituales de todas las religiones en todos los tiempos y en todos los templos y ha unido al hombre con Dios de una vez por todas.
            Cristo ha realizado la unidad del universo entero como expresión de la unidad y la grandeza de Dios con lo que se ha concluido toda la practica ritual que obligaba a hacer toda una serie de ritos antes de hacer la ofrenda o repetir las ofrendas cada vez que se ha cometido un pecado; ahora el hombre ha sido insertado en Dios y su vida debe ser una constante vivencia de la presencia de Dios y cada uno ha de dar cuenta de sus desvíos y separaciones o infidelidades a esa presencia. Cristo se convierte en camino, verdad y vida; vivir en Él es vivir en Dios.

Aleluya
Mt 28, 19a. 20b
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.   Id y haced discípulos a todos los pueblos —dice el Señor—;
        yo estoy con vosotros todos los días,
        hasta el final de los tiempos.   
R/.

EVANGELIO
Conclusión del santo Evangelio según san Lucas. Lc 24, 46-53 
Mientras los bendecía, fue llevado hacia el cielo 
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén.
Vosotros sois testigos de esto. Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la promesa de mi Padre; vosotros, por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que os revistáis de la fuerza que viene de lo alto».
Y los sacó hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo.
Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo.
Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

INMADUREZ DE LA IGLESIA 

  Al leer este pasaje donde Jesús desaparece de la vista de los discípulos previo aviso, diciéndoles que era necesario que Él se fuera para que pudieran recibir el Espíritu Santo, me estoy imaginando el momento y recuerdo las salidas del sacerdote de una comunidad y la tristeza de la gente que cree quedar desamparada, otros desaparecen de la iglesia y no vuelven más porque se habían unido no a la iglesia, sino al sacerdote.
  Algo parecido tuvo que ocurrir en ese momento en que, definitivamente desaparece Jesús y, aunque el texto dice que se volvieron a Jerusalén con gran alegría, las cosas no debieron ser tan de color de rosa.
  S. Juan lo cuenta así: «Yo me voy al Padre y vosotros estáis tristes… Sin embargo, os conviene que yo me vaya para que recibáis el Espíritu Santo».
  S. Mateo termina su evangelio diciendo que Jesús se despide de sus discípulos diciéndoles: “Sabed que yo estoy con vosotros hasta el final de los tiempos”; S. Lucas describe ese momento, como hemos visto en este pasaje, dejándoles su bendición que es su Espíritu con el que podrán continuar haciendo lo que Él ha hecho y que ahora les deja como encargo: curar a los enfermos, perdonar a los pecadores, acoger a los niños y débiles… Pero lo único que va a hacer que la iglesia madure, es dejar de depender de la seguridad que les da vivir de la presencia física de Jesús. La ausencia de Jesús hará crecer la fuerza de sus discípulos y su autonomía y seguridad en sí mismos.
  El infantilismo en la iglesia regida siempre por la omnipresencia del sacerdote es hoy uno de los problemas mayores que sufre la iglesia ante la crisis sacerdotal, pues los cristianos son unos consumidores de ritos dependientes completamente del sacerdote, dando por resultado una iglesia clericalizada y ritualista sin vida propia.
  La fiesta de la Ascensión nos recuerda que Cristo inauguró el reino y la misión de hacerlo crecer lo dejó a sus discípulos, como constructores de un orden nuevo para el mundo y ésta es una tarea que no podemos eludir de ninguna manera.



DOMINGO VI DE PASCUA -C-


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles. Hch 15, 1-2. 22-29
Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables
        EN aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia.
Entonces los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir a algunos de ellos para mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas llamado Barsabás y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y enviaron por medio de ellos esta carta:
              «Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia provenientes de la gentilidad.
            Habiéndonos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alborotado con sus palabras, desconcertando vuestros ánimos, hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Os mandamos, pues, a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Haréis bien en apartaros de todo esto. Saludos».
Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

LA ESCUCHA Y EL RESPETO, CLAVES DEL DIÁLOGO    
            Comienzan las primeras dificultades dentro de la iglesia, justamente por aquello a lo que Jesús se había referido y se había opuesto directamente que, además, fue una de las causas por la que lo mataron: LA LEY establecida que no es capaz de romper la letra; el vino nuevo que no lo soportan los odres viejos: los judíos que se habían convertido, no son capaces de romper con el antiguo régimen de la ley de Moisés y quieren obligar a los nuevos cristianos a hacerse primero judíos y que cumplan todo lo establecido en la Toráh.
            El problema obliga a que se tenga que convocar el primer concilio de la iglesia para resolver el tema de la ley: si se impone por encima de la persona o la persona está en primer lugar y la ley está al servicio de ella.
            Fueron enviados Pablo y Bernabé a Jerusalén para tratar el tema con los apóstoles, quienes decidieron coger otros discípulos: Judas y Silas, y enviarlos con Pablo y Bernabé a Antioquía para que respondieran oficialmente a la comunidad: “Os mandamos, pues, a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Haréis bien en apartaros de todo esto. Saludos».
            La iglesia madre recibe a los apóstoles, escucha el problema y lo resuelve después de haber escuchado todo lo que el Espíritu está haciendo entre los paganos, como prueba evidente de la presencia de Cristo resucitado.

Salmo responsorial
Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8 (R/.: 4)
R/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

O bien:
R/.   Aleluya.

        V/.   Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
                ilumine su rostro sobre nosotros;
                conozca la tierra tus caminos,
                todos los pueblos tu salvación.   R/.
R/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

        V/.   Que canten de alegría las naciones,
                porque riges el mundo con justicia,
                y gobiernas las naciones de la tierra.   R/.
R/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

        V/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos,
                que todos los pueblos te alaben.
                Que Dios nos bendiga; que le teman
                todos los confines de la tierra.   R/.
R/.   Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis. Ap 21, 10-14. 22-23
Me mostró la ciudad santa que descendía del cielo
EL ángel me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino. Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel.
Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, al poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
Y en ella no vi santuario, pues el Señor, Dios todopoderoso, es su santuario, y también el Cordero.
Y la ciudad no necesita del sol ni de la luna que la alumbre, pues la gloria del Señor la ilumina, y su lámpara es el Cordero.
Palabra de Dios.

 REFLEXIÓN

 UNA LLAMADA A LA ESPERANZA    
            La visión que tiene S. Juan del mundo y del universo presenta el momento final, el culmen hacia donde camina todo el proceso que Cristo ha inaugurado con su resurrección, después de dar muerte al antiguo régimen implantado por Adán, sometido al pecado, al renunciar al proyecto que Dios había puesto para él; ese proyecto de Adán representado en la Babilonia que describe a partir del cap.  17 en donde se desarrollan todos los posibles pecados.
            Ahora se trata de presentar el punto opuesto: es el triunfo de la nueva Jerusalén celestial, el triunfo del Bien sobre el Mal, quitándole todas las posibilidades de que vuelva a imponerse, pues ha sido vencido con su muerte y su resurrección, quedando destruidas todas las fuerzas del mal y se abre la ciudad a todos los pueblos de la tierra constituyéndose un solo pueblo iluminado por la luz de la verdad y de la paz que Cristo ha establecido.
            Esta visión de Juan, con la que termina el libro del apocalipsis, es una llamada extraordinaria a la esperanza y a la confianza que durante todo este tiempo de pascua constantemente nos ha venido repitiendo el Señor: “No tengáis miedo, yo estoy con vosotros”
            Termina el texto diciendo: en esta Nueva Jerusalén “No vi templo alguno” es que en esa plenitud sobran todas las estructuras humanas que siempre tienen el peligro de querer suplantar a Dios; aquí, el único templo es la presencia de Dios que lo llena todo y que será la que ilumine el universo entero.

Aleluya
Jn 13, 34
R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.
V/.   El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor—
        y mi Padre lo amará, y vendremos a él..   
R/.

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan. Jn 14, 23-29
El Espíritu Santo os irá recordando todo lo que os he dicho
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo, Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis».
Palabra del Señor.
  
REFLEXIÓN

LA PAZ DE CRISTO    2019
“La paz os dejo, MI paz os doy” y además nos dice que no nos la da como la da el mundo, es decir, lo que Él nos deja es la presencia de Dios en nuestras vidas y en la iglesia y para que esa paz perdure y dé sus frutos deja el Espíritu Santo que va a ser el que le dé vida y la siga animando. De aquí va a nacer todo un gran movimiento cuya marca será LA PAZ, Él los defenderá del futuro y por eso les pide que se quiten el miedo, esto es cosa suya, lo único que les pide es que se dejen guiar por el Espíritu, por eso dice que no nos la da como la da el mundo, pues el mundo suele darla en una chequera.
            En estos tiempos difíciles de turbación y desprestigio que estamos sufriendo en la iglesia sería un grave error pretender defender nuestra credibilidad y autoridad moral actuando sin el Espíritu de la Verdad prometido por Jesús. El miedo seguirá penetrando en el cristianismo si s que buscamos asentar nuestra seguridad y nuestra paz alejándonos del camino trazado por él
            No es difícil trazar los rasgos de personas que llevan en su interior la paz sde Cristo: busca siempre el bien de todos, no excluye a nadie, respeta las diferencias, no alimenta la agresión, fomenta lo que une y jamás el enfrentamiento…
            Debemos preguntarnos qué es lo que la iglesia está presentando como su signo identificativo: ¿Es la paz, la reconciliación, la concordia… es el enfrentamiento, la división…?
            Si los seguidores de Jesús no llevamos paz en nuestro corazón, ¿Qué es lo que llevamos? ¿Miedos, intereses, ambiciones, irresponsabilidad…?
            Cuando en la iglesia se pierde la paz, no es posible recuperarla de cualquier modo, ni sirve cualquier estrategia. Con el corazón lleno de resentimiento y de ceguera, es imposible introducir la paz de Jesús.