DOMINGO -II- DESPUES DE NAVIDAD -B-


PRIMERA LECTURA
La sabiduría habita en medio del pueblo elegido

Lectura del Libro del Eclesiástico 24, 1‑4. 12‑16

La sabiduría hace su propio elogio, se gloría en medio de su pueblo.
Abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades.
En medio de su pueblo será ensalzada y admirada en la congregación plena de los santos;
recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.
Entonces el Creador del Universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: Habita en Jacob, sea Israel tu heredad.
Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás.
En la santa morada, en su presencia ofrecí culto y en Sión me estableció; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder.
Eché raíces en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad.

Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

“LA SABIDURÍA, FUENTE DE FELICIDAD”
El autor del libro del Eclesiástico sostiene que la sabiduría es como la fuerza y la luz que ayuda al hombre a encontrar el sentido y el camino en la vida para ser feliz; esta sabiduría para él es expresión viva de la presencia de Dios. Esa sabiduría personificada y hecha real se concretiza en Jesús, Dios mismo hecho hombre para los hombres.
El autor del Eclesiástico compara esa sabiduría con la niebla que llena y se extiende en la tierra llenado hasta el último rincón de su frescor y de su vida: todo es perfecto, todo tiene un orden establecido, nada existe sin un sentido, todo tiene su razón de ser. La sabiduría de Dios lo llena todo, está presente en todo; únicamente hay un ser que puede aislarse y no dejarse impregnar por esta “niebla” (sabiduría): el hombre: él puede son su libertad y su inteligencia oponerse, rechazar la sabiduría de Dios y establecer en contraposición la suya. Un ejemplo concreto de lo que ocurre nos puede ser bien aclaratorio: sería como competir la neblina que llena un valle de un río en una mañana de invierno, con la tapadera de contaminación que cubre las grandes ciudades en las que hay que ponerse una mascarilla para poder respirar; esa es la imagen que nos puede representar las dos sabidurías: la de Dios, que llena la tierra de vida y la del hombre en competencia que llena la tierra de muerte.
Y es que toda sabiduría que se presenta de espaldas a Dios no es más que necedad y destrucción. Cuando el hombre se deja impregnar y envolver por la sabiduría de Dios, se convierte en un cooperador de Dios para la vida. Un ejemplo concreto: a la tierra le sobran recursos para alimentar 3 veces la población del planeta, si a eso añadimos la capacidad que el hombre tiene para multiplicarlos, no tiene sentido que en la tierra las 3 cuartas partes de la humanidad vivan en la pobreza y cada día mueran más de cien mil personas e hambre.



Salmo responsorial Sal 147, 12‑13. 14‑15. 19‑20

V/. La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.
R/. La Palabra se hizo carne
y acampó entre nosotros.

V/. Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

R/. La Palabra se hizo carne
y acampó entre nosotros.

V/. Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina;
él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz.

R/. La Palabra se hizo carne
y acampó entre nosotros.

V/. Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos.

R/. La Palabra se hizo carne
y acampó entre nosotros.


SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 1, 3‑6. 15‑18
Nos predestinó a ser hijos adoptivos suyos por Jesucristo

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales, en el cielo.
Ya que en El nos eligió, antes de la creación del mundo, para que fuésemos santos e reprochables en su presencia, por amor.
Nos predestinó a ser hijos adoptivos suyos por Jesucristo, conforme a su agrado; para alabanza de la gloria de su gracia, de la que nos colmó en el Amado.
Por lo que también yo, que he oído hablar de vuestra fe en Cristo, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama y cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

Palabra de Dios.


REFLEXIÓN

“UNA ÚNICA OPORTUNIDAD”
S. Pablo entona un canto de acción de gracias a Dios porque se ha dignado venir a vivir con nosotros con el cual se ha hecho solidario con nosotros, nuestra historia es su historia, su presencia ha llenado el mundo de su luz y ha puesto al hombre en el camino de la salvación y del triunfo.
El proyecto que tenía desde el principio lo ha activado, ya no hay vuelta atrás. Pablo pide a Dios la luz para que todos lleguen a darse cuenta de la posibilidad que todos tienen en sus manos y nadie cometa el error de cerrarse y perderse, pues ya no hay justificación que exima: en nuestras manos está como una gran herencia la gloria de los santos. ¿Seremos tan torpes que desperdiciemos la oportunidad?
Eso que Pablo no acaba d entender que se puede dar, sin embargo constata que se da, no solo entre los que rechazan y no creen, sino dentro de la misma comunidad de creyentes: hay gente que, incluso, en nombre de Dios quiere establecer la “sabiduría humana” y hasta en nombre de la Paz y de la Justicia y de la Libertad se dedica a atropellar la humanidad.

Aleluya 1 Tm 3, 16

Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo, proclamado a los gentiles.
Gloria a ti, Cristo, creído en el mundo.
Aleluya.

EVANGELIO

La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros
El texto entre [ ] puede omitirse por razón de brevedad.

Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 1‑18

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.

[ Surgió un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan:
éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que por él todos vinieran a la fe.
No era él la luz,
sino testigo de la luz. ]
La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa,
y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios,
si creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal,
ni de amor humano,
sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne,
y acampo entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
[ Juan da testimonio de él y grita diciendo:
—Este es de quien dije: «el que viene detrás de mí,
pasa delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia:
porque la ley se dio por medio de Moisés,
la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
el Hijo único, que está en el seno del Padre,
es quien lo ha dado a conocer. ]
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

“LA PALABRA, SIGNO DE PRESENCIA”

La “Palabra” como la “imagen” son expresiones concretas de la persona. Cuando oímos a la persona o la vemos, o lo palpamos, en cada una de sus manifestaciones percibimos a la persona entera.
La “Palabra” como la “Sabiduría” es expresión real de la presencia viva de la persona. Para Juan es la forma de expresar la realidad de la presencia de Dios que se ha hecho visible y presente en el mundo: quien lo ve, lo oye, es al Padre a quien oye, ve o recibe
Pero esta presencia real no deja al mundo indiferente: no nos queda más remedio que definirnos frente a él: o lo creemos o no lo creemos, o lo aceptamos o lo rechazamos, o nos ponemos a su favor o nos ponemos en contra. Su presencia En su Palabra es una espada que corta y divide poniendo a unos a un lado y a otros en el otro. La luz deja al descubierto la claridad y a las tinieblas, como la verdad, deja al descubierto la mentira, o la paz, no puede tolerar ni permitir la guerra o la división.
Sin embargo, esto que está tan claro, da vergüenza ver como en la practica se quiere compaginar una cosa con otra y así, en nombre de la paz se monta la guerra, se persigue y se mata a la gente: a Jesús lo mataron en nombre de la paz y de la seguridad del pueblo. En nombre de la justicia se atropella, se hacen leyes partidistas, que castigan y aplastan al que no está en mi onda.
La otra gran contradicción es mantener la creencia y la aceptación de Dios y al mismo tiempo justificar la practica absolutamente contradictoria viviendo de espaldas al amor, a la amistad, al perdón, a la solidaridad…

SAGRADA FAMILIA -B-

LA SAGRADA FAMILIA
DOMINGO EN LA OCTAVA DE NAVIDAD


Lectura del Libro del Eclesiástico 3, 3‑7. 14‑17a
El que teme al Señor honra a sus padres

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre la prole.
El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros;
el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor le escucha.
Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones, mientras viva; aunque flaquee su mente, ten indulgencia, no lo abochornes, mientras seas fuerte.
La piedad para con tu padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados; el día del peligro se te recordará y se desharán tus pecados como la escarcha bajo el calor.
Palabra de Dios.



REFLEXIÓN

“EL HOMBRE, UN LOBO PARA EL HOMBRE”
El texto del Génesis presenta dos grandes momentos: 1º) Dios coge una realidad humana: una familia, la de Abraham y con esta familia comienza su proyecto de salvación del hombre; hace un pacto con esta familia: mientras le dejen un espacio en ella, Dios la cuidará y hará que sea referente de estabilidad y seguridad para todos los pueblos de la tierra. La familia de Abraham se convertirá en la primera célula de su pueblo.
2º) La otra gran realidad que aparece en el texto: ABRAHAM: escucha a Dios, se fía de Él, confía plenamente y no solo le deja un espacio en su familia, sino que le deja la dirección de su casa; Dios hará que por su descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra.
La vida de Abraham y toda la trayectoria de su familia no es de color de rosa, pero sin embargo hay algo en ella que la mantiene siempre unida y fuerte: Dios es el horizonte de su vida y todo lo que va ocurriendo en su historia es algo que encuentra su sentido dentro del plan que Dios tiene para ella y siempre aparece claro el sentido de su existencia: de dónde viene, qué hace aquí y a dónde va.
El gran problema de nuestro mundo y de nuestra cultura actual es haber roto el marco en el que estaba encuadrada la familia; lógicamente, roto el marco, quedan dañados los cimientos del edificio social.
Se ha querido desvincular la familia de Dios y del mismo marco natural en el que ha estado desde el principio y se le ha roto el horizonte que Dios mismo le había puesto, le ocurre como a todas las realidades humanas: cuando les quitas su fin y su marco quedan a la deriva y pueden convertirse en algo pernicioso para el hombre. Nosotros hemos roto el orden natural y el horizonte y finalidad que Dios le dio y la hemos querido enmarcar en otro marco, concretamente el económico. La familia ha dejado, pues de ser el espacio afectivo en donde el individuo aprende a amar y a ser amado, a respetar, a relacionarse; en donde crece vive y se siente valorado y acogido, en donde aprende a ser persona, a tomar conciencia de si mismo y su papel dentro del mundo.
La familia ha quedado reducida a una pieza de consumo dentro de la sociedad y al individuo se le ha abocado a la soledad más angustiosa: a la persona se la valora por lo que consume o produce y cuando deja de hacer una de las dos cosas, estorba en la sociedad.
Aunque a esto le llamemos progreso, no es sino una vuelta a las cavernas, en donde el hombre es su estado originariamente animal era un lobo para el hombre.



Salmo responsorial Sal 127, 1‑2. 3. 4‑5

V/. ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!
R/. ¡Dichoso el que teme al Señor,y sigue sus caminos!

V/. ¡Dichoso el que teme al Señor,
y sigue sus caminos !
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
V/. ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

V/. Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.

V/. ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

V/. Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor:
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.

V/. ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!



Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses 3, 12‑21
La vida de familia vivida en el Señor

Hermanos:
Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión.
Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro.
El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.
Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.
Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo.
Y sed agradecidos: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.
Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.
Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor.
Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor.
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.
Palabra de Dios.



REFLEXIÓN

“EL VALOR DE LA DIFERENCIA”
Las personas caminamos en la vida impulsados por principios que son como el motor que lo mueve todo y que le da sentido a todo lo que hacemos. S. Pablo escribe a los cristianos de Colosas y les pide que no se acomoden a los esquemas del mundo, que suelen ser muy distintos a los que tiene Dios establecidos para su pueblo: “sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión”, de aquí se va a derivar una actuación concreta que va a ser la que identifique al pueblo en medio de todos los otros.
No obstante, siempre van a tener la otra propuesta, la del mundo, que pone como motor de su vida otros principios, otras ideas: la confianza y la seguridad están puestas en el dinero, y no existe otro objetivo posible que poseer cuanto más dinero, mejor; y el único motor es la avaricia y el horizonte la codicia, que sostiene que cuanto más se tiene más se desea y más se necesita.
Otros ponen como motor de su vida el “placer”: al final, su vida se puede resumir en aquello que el mismo Pablo dice: “su meta es su vientre y su gloria sus vergüenzas”; otros ponen como meta de su vida el “poder” hasta endiosarse y creerse “mesías” salvadores del pueblo, que están fundando el mundo y su paso por la tierra lo convierten en una pesadilla para todos los que los tienen que soportar y sufrir las consecuencias de su locura y su megalomanía.
Al final, todos pasamos por la tierra, pero nuestro paso puede ser como el que pone una piedra en la construcción de un mundo mejor o como el que pasa y derriba todo lo que se había puesto u obliga a volver atrás e impide seguir adelante construyendo.


Aleluya Col 3, 15a. 16a

Aleluya, aleluya.
Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón;
que la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza.
Aleluya.




Lectura del santo Evangelio según San Mateo 2, 13‑15. 19‑23
Coge al niño y a su madre y huye a Egipto

Cuando se marcharon los Magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
—Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche; se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes; así se cumplió lo que dijo el Señor por el Profeta:
«Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:
—Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.
Palabra de Dios


REFLEXIÓN

“COMO EL ACEITE Y EL VINAGRE”
Dios sigue manteniendo su plan a favor del hombre, pero éste también sigue empecinado en mantenerse en su postura contraria.
Dios ha hecho el universo y ha decidido poner su morada en un puntito de este universo; podía haberlo hecho en cualquier otro sitio, pero lo hace aquí, y de la forma menos escandalosa: sin ruidos, sin molestar a nadie, sin atropellar a nadie, sin quitar a nadie de su puesto, aceptando lo que hay, sometiéndose a lo que el hombre tiene establecido, aunque no coincida con lo que Él había pensado para el hombre. Dios se hace hombre y entra en el mundo de los humanos.
Y Dios viene a este mundo que Él creó para los hombres y éstos siguen organizando las cosas de espaldas a Dios y en contra del proyecto que Él había pensado para ellos: Mientras Dios había pensado para el hombre una tierra en la que pudiera ser feliz y tuviera lo necesario para vivir feliz todo el mundo, los hombres se han apoderado de ella, la han dividido, la están destrozando e impiden que otros vivan y cuando se ven amenazados en sus intereses, persiguen a muerte y matan.
Es vergonzoso ver cómo florecen los “herodes” por todas partes y cómo al mismo tiempo, el pueblo que vive en otra onda, cuando llegan momentos como estos de una navidad se puedan llegar a pagar hasta 3000 € por una cena, mientras en Chiapas, un indígena vive con menos de 90 € al año.
Dios hizo al HOMBRE varón y mujer para que se amaran y se relacionaran como PERSONAS a imagen y semejanza de la Trinidad (en familia), que es como el aire propicio y el ambiente propicio en el que el ser humano puede crecer y ser feliz, como el pez que vive en el océano, pero los hombres determinaron que el ser humano no fue puesto en la tierra para amar y ser feliz, sino para producir y consumir y al poner esta finalidad, se le ha destruido el espacio vital de la familia y se ha creado otro tipo de “familia” de acuerdo a los intereses del sistema, obligándosele a que se adapte a las condiciones que se imponen desde el sistema: algo así como si , al pez lo sacas del océano y lo metes en una pecera de agua dulce, un agua artificial que le va a generar anticuerpos contra todo lo que convenga al sistema. El resultado final: la perdida de sentido, la insatisfacción, la soledad y la muerte: cada vez se oyen más voces denunciando la cultura de la muerte y el sistema que apostó por la muerte proclamándola incluso como uno de los derechos del hombre. Dios se mete en esta dinámica del hombre teniendo que aceptar, incluso el ser excluido y perseguido cuando el hombre intuye que algo o alguien le puede torcer sus intereses.
Y es que el momento en que nos atrevemos a tocar los pilares del hombre, el edificio entero se nos viene abajo; después pasarán muchas generaciones para poder levantarlo.

NACIMIENTO DE JESÚS -B-

25 De Diciembre
Lectura del libro de Isaías 52, 7‑10

¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «Tu Dios es Rey»!
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén: el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.
Palabra de Dios.


Salmo responsorial Sal 97, 1. 2‑3ab. 3cd‑4. 5‑6

V/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
V/. Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo;
el Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel.
R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad.
R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
V/. Tocad la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas
aclamad al Rey y Señor.
R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.


SEGUNDA LECTURA:
Dios nos ha hablado por su Hijo

Lectura de la carta a los Hebreos 1, 1‑6
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los Profetas.
Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo.
El es reflejo de su gloria, impronta de su ser.
El sostiene el universo con su palabra poderosa.
Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de Su Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado», o: ¿«Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo»?
Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.»
Palabra de Dios.


Aleluya, aleluya.
Nos ha amanecido un día sagrado: venid, naciones, adorad al Señor,
porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra.
Aleluya.


EVANGELIO
La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros

Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 1‑18

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.
[ Surgió un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan:
éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que por él todos vinieran a la fe.
No era él la luz,
sino testigo de la luz. ]
La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios,
si creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal,
ni de amor humano,
sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne,
y acampó entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
[ Juan da testimonio de él y grita diciendo:
—Este es de quien dije: «el que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia:
porque la ley se dio por medio de Moisés,
la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
El Hijo único, que esta en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.]

REFLEXIÓN

“VINO Y SE QUEDÓ CON NOSOTROS”

Por todos lados se están esforzando en querer cambiar el sentido de la navidad, están queriendo montar otra “cosa” con otros signos, con otro tipo de alegría, con otra felicidad. Y las ciudades se llenan de luz de neón y los escaparates se llenan de regalos y en todas partes se habla de felicidad, que se construye a base de regalos y de sonrisas postizas...
Pero el hecho evidente es, que cada vez hay más gente que todo esto le produce tristeza, porque el sentido de la NAVIDAD, se basaba en la presencia de Dios que producía cercanía, fraternidad y ahora se está queriendo inventar otra cosa, montar una fiesta que produzca lo mismo, pero con motivación diferente, pero eso es algo que no resulta: se ha querido sustituir la fuente por “un barril de cerveza”; lógicamente los motivos que se exponen chocan con lo que la gente vive, y nos damos cuenta que son fechas que todo el mundo recuerda con nostalgia pues en ellas se unían lazos de amistad, de cariño, de perdón, de familia... de PAZ, y ahora todo esto brilla por su ausencia, y hasta se rechaza, entonces, la gente se repliega en la tristeza porque lo que se produce es pura contradicción:
- Cada vez hay gente más sola, más gente triste y abandonada, más gente desarraigada, que ha perdido su familia, personas con las que compartía lo más grande y auténtico que recuerda de su vida, a cambio se nos obliga a entrar en un ritmo que no podemos seguir, ni estamos de acuerdo en hacerlo, pero no te queda más remedio que entrar en él, o te quedas en la cuneta.
Celebramos el gran regalo que Dios hizo a la humanidad: el hombre se sentía solo, desamparado, perdido y Dios vino y se quedó para siempre a nuestro lado, para que nunca, nadie, vuelva a sentirse solo, sin horizontes, sin fuerzas... para que todo el mundo tenga la seguridad de que alguien piensa en él y está a su lado para todo lo que lo necesite.
Pero alguien ha querido quitar el puesto a Dios y ha precipitado a la persona en el anonimato, de tal manera que vivimos rodeados de mucha gente pero cada vez estamos más solos.
Dios ha querido llamarse “Emmanuel” (Dios con nosotros) pero el mundo del dinero ha querido sacarlo del horizonte del hombre y ponerse en su lugar haciendo creer que es lo que da prestigio. Pero la persona cada vez se siente más aislada, menos valorada y menos escuchada.
De todas maneras, la opción que nosotros tomemos no va a cambiar la de Dios. Él decidió bajarse a la tierra, quedarse con nosotros y quedarse como la invitación eterna a abrir el corazón a su presencia que es lo único que llenará nuestras vidas de PAZ y de ALEGRÍA.
Este es el gran secreto de la NAVIDAD, el mensaje y la razón de toda la alegría: Dios ha venido, se ha quedado, vive a nuestro lado, se ha identificado con el rostro de cada uno de los que desean la Paz, viven en la Verdad, lucha por la Justicia y tiene como norma el Amor. Dios es perfectamente identificable, y esto nos abre a la esperanza y nos llena de la verdadera alegría.
Todo lo demás, es una navidad de luces de colores de neón, de papel de celofán, de sonrisas ficticias, de mentiras tristes, de alegría comprada en rebajas de la época. Pero a pesar de que se empeñen en decir que eso es navidad, la realidad no hay quien la cambie, porque la decisión de Dios es irreversible: solo la luz del sol es la que da vida, y solo la sonrisa que nace del amor es la que cambia y da sentido a la existencia del hombre, y esto, solo es posible realizarlo desde aquellos que, aceptando su presencia, se han convertido en verdaderos signos de NAVIDAD para el mundo. ¡Felicidades a todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que siguen creyendo que vale la pena AMAR y ser testigos de la PAZ