DOMINGO XXXIII DEL T. O. -A-





P
RIMERA LECTURA

 

Lectura del libro de los Proverbios. Pro 31, 10-13. 19-20. 30-31

Trabaja con la destreza de sus manos

UNA mujer fuerte, ¿quién la hallará?
Supera en valor a las perlas.
Su marido se fía de ella,
pues no le faltan riquezas.
Le trae ganancias, no pérdidas,
todos los días de su vida.
Busca la lana y el lino
y los trabaja con la destreza de sus manos.
Aplica sus manos al huso,
con sus dedos sostiene la rueca.
Abre sus manos al necesitado
y tiende sus brazos al pobre.
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura;
la que teme al Señor merece alabanza.
Cantadle por el éxito de su trabajo,
que sus obras la alaben en público.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

CAMBIO DE SIGNO   

            Las palabras del texto de Proverbios suenan hoy a machismo cuando se leen desde una perspectiva de género,  pero quitando toda interpretación ideológica, la realidad que vive en el corazón del ser humano es ésta que se describe en el libro de los proverbios como resumen de la sabiduría universal: el ser humano está hecho para vivir en armonía, amándose hombres y mujeres; cuando esto, que es absolutamente natural: la mujer caracterizada por su ternura, su dulzura, su capacidad intuitiva… es la mejor guía del varón capacitado por su naturaleza de fuerza, su dureza… el uno al otro se complementan y el uno sin el otro están incompletos. Juntos están llamados a ser el conjunto más hermoso de la creación, parecido a Dios Trinidad.

            En la realidad, “Hombre-Mujer” cada uno se caracteriza por unas cualidades que engarzadas en las del otro/a construyen una armonía perfecta. En este pasaje, el autor se centra concretamente en la grandeza de la mujer resaltando de ella las cualidades que hacen la alegría, la plenitud del hombre y la fuente de la alegría y el bienestar del hogar con su buen hacer, su alegría, su ternura y su prudencia… esto hace que el hogar se convierta en un radiador de felicidad.

            Desgraciadamente, esta verdad que proclama la sabiduría de todos los tiempos, hoy se empeñan en demostrar y convencer que todo esto, que desde siempre se ha vivido y ha dado sentido a la vida, no es más que el fruto de un sistema patriarcal sostenido por el varón que por la fuerza y la violencia ha sometido y ha dominado a la mujer, quitándole toda la magia y la ternura que lleva consigo el encuentro entre el varón y la mujer, para convertirlo en el encuentro violento de enemigos mortales irreconciliables.

 

Salmo responsorial

Sal 127, 1-2. 3. 4-5 (R.: cf: 1a)

R/.  Dichosos los que temen al Señor.

 

        V/.   Dichoso el que teme al Señor
                y sigue sus caminos.
                Comerás del fruto de tu trabajo,
                serás dichoso, te irá bien.   
R/.

R/.  Dichosos los que temen al Señor.

 

        V/.   Tu mujer, como parra fecunda,
                en medio de tu casa;
                tus hijos, como renuevos de olivo,
                alrededor de tu mesa.   
R/.

R/.  Dichosos los que temen al Señor.

 

        V/.   Ésta es la bendición del hombre
                que teme al Señor.
                Que el Señor te bendiga desde Sión,
                que veas la prosperidad de Jerusalén
                todos los días de tu vida.   
R/.

R/.  Dichosos los que temen al Señor.

 

SEGUNDA LECTURA

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. 1 Tes 5, 1-6

Que el día del Señor no os sorprenda como un ladrón

EN lo referente al tiempo y a las circunstancias, hermanos, no necesitáis que os escriba, pues vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.
Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como un ladrón; porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y vivamos sobriamente.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

VIVIR EN TENSIÓN    

 

            La inquietud por el final de los tiempos es algo que ha estado siempre presente en la humanidad como un fuego que de tiempo en tiempo es atizado por los desastres naturales y la esquizofrenia de los seres humanos que llegan a situaciones absurdas haciendo llegar a sentir la necesidad de que cambie la situación en la que nos hemos metido.

            En el fondo, todos deseamos una especie de milagro o actuación sorprendente que nos deje atónitos a todos y nos demos cuenta de que el hombre no se puede oponer a los designios de Dios, pues son siempre lo mejor a lo que el hombre puede aspirar.

            S. Pablo sale al frente de este sentimiento milenarista que impera en el momento para hacerles tomar conciencia de que Dios no actúa así: Él deja que las cosas sigan su curso, se adapta al ritmo que le imponemos y al final, consigue que se imponga la VERDAD que ha de resplandecer por encima de todo y, eso ocurrirá en el momento y en la forma que menos imaginemos: “Vendrá como un ladrón en plena noche, cuando menos lo esperemos”. Lo importante no es prever el momento y prepararte, sino mantener una actitud de limpieza que no tengamos la necesidad de cambiar nada cuando llegue el momento.

 

Aleluya

Jn 15, 4a. 5b

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Permaneced en mí, y yo en vosotros —dice el Señor—;
        el que permanece en mí da fruto abundante.   
R/.

 

EVANGELIO (forma larga)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 25, 14-30

Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu Señor

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó también el que había recibido un talento y dijo:
“Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.
El señor le respondió:
“Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».
Palabra del Señor.

EVANGELIO (forma breve)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 25, 14-15. 19-21

Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu Señor

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”».
Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

EL MIEDO QUE PARALIZA   

 

            La tentación constante que está acechando a la persona en todos los aspectos de la vida es la que proviene del miedo a lo por venir, sea del orden que sea y todos en la vida andamos preocupados de lo que pueda ocurrir mañana, entonces, quedamos paralizados, porque tememos quedarnos sin respuesta ante lo imprevisible, de ahí que lleguemos a sostener que, “más vale malo conocido que bueno por conocer”

            Pero esta es una postura paralizante, anquilosante y mortal, porque nos deja sin esperanza, sin ilusión, sin imaginación, sin futuro… paralizados por el miedo: “Tuve miedo y me fui a esconder bajo la tierra lo que me diste”, es decir: inutilizaste la riqueza que Dios te dio por miedo a comprometerte, a arriesgarte, a esforzarte, a activar todas las capacidades y por eso será condenado, no por haber perdido lo que se le dio, sino por inútil, por irresponsable.

            Esta situación que pinta S. Mateo para la comunidad, es perfectamente trasladable a la nuestra y a nuestro tiempo: es cuestión de detenernos a observar algo que está ocurriendo: hace 50 años se dio el concilio Vat. II en el que la iglesia hizo una revisión fortísima de su ser y su misión en la tierra y fue capaz de reconocer todo lo que se le ha venido pegando en el transcurso de la historia y que reconoce que no le pertenece, ni está en consonancia con el evangelio, ni con la voluntad de Jesús.

            Ha habido muchas comunidades que se lo tomaron en serio y empezaron una fuerte revisión, lanzándose con decisión a llevar el evangelio y a implicarse en la misión todos los que confiesan a Jesucristo; eso fue un revulsivo impresionante al ver la fuerza que tiene la palabra de Dios, que es palabra viva; pero al mismo tiempo vimos cómo otro sector se atrincheró y no aceptaba la luz que había desvelado el concilio y que estaba opacada por tantos intereses y siguieron abunkerándose  hasta llegar al momento actual en el que estamos viendo y sufriendo la caída estrepitosa de algo que nos ha venido matando poco a poco: el haber reducido la evangelización de la iglesia a una expedición de ritos sacramentales que no son más que actos sociales, fuente de financiación de la iglesia, ocupando el lugar preponderante, llenándonos de miedo a salir afuera y proclamar el mensaje de VIDA,  de AMOR, de PAZ, de JUSTICIA y de VERDAD que nos dejó Jesús como encargo; y hemos convertido a las comunidades y a sus pastores en cuidadores y mantenedores de un estamento y de edificios y obras de arte.

 

DOMINGO XXXII del T. O.


PRIMERA LECTURA

 
Lectura del libro de la Sabiduría. Sab 6, 12-16

Quienes buscan la sabiduría la encuentran

RADIANTE e inmarcesible es la sabiduría,
la ven con facilidad los que la aman
y quienes la buscan la encuentran.
Se adelanta en manifestarse a los que la desean.
Quien madruga por ella no se cansa,
pues la encuentra sentada a su puerta.
Meditar sobre ella es prudencia consumada
y el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones.
Pues ella misma va de un lado a otro
buscando a los que son dignos de ella;
los aborda benigna por los caminos
y les sale al encuentro en cada pensamiento.
Palabra de Dios.

  

CONVERTIR LA VERDAD EN ABSURDO   

El pasaje del libro de la Sabiduría nos muestra una de las grandes actitudes que podemos cuidar en la vida: buscar la sabiduría, estar atentos y encontrarla, porque quien se deja iluminar por ella, será iluminado con la luz de la verdad y ella misma tomará posesión del que la busca y está abierto “saliendo al encuentro de todos sus pensamientos”

El autor del libro quiere suscitar en todos los que lo escuchan el deseo de ser sabios y guiarse correctamente en la vida y, por eso presenta a la Sabiduría como una joven atractiva y radiante que atrae la mirada de todos, dispuesta a entregarse a quien le abra las puertas de su alma.

Pero esto que el autor presenta como un ideal para la vida, como algo atractivo que puede hacer feliz a cualquiera, cuando nos vamos a la realidad, nos encontramos con todo lo contrario: vemos cómo hay personas que retuercen la verdad y convierten en un absurdo el mismo sentido común: para ellos es mucho más importante y fuerte el interés privado o del grupo concreto, que la misma verdad que resplandece, y se empecinan en hacer ver a los demás lo que no existe o cambiar lo que es evidente, de forma que crean el caos y la división.

  

Salmo responsorial

Sal 62, 2abc. 2d-4. 5-6. 7-8 (R/.: 2b)

R/.   Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

 

        V/.   Oh, Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
                mi alma está sedienta de ti;
                mi carne tiene ansia de ti,
                como tierra reseca, agostada, sin agua.   
R/.

R/.   Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

 

        V/.   ¡Cómo te contemplaba en el santuario
                viendo tu fuerza y tu gloria!
                Tu gracia vale más que la vida,
                te alabarán mis labios.   
R/.

R/.   Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

 

        V/.   Toda mi vida te bendeciré
                y alzaré las manos invocándote.
                Me saciaré como de enjundia y de manteca,
                y mis labios te alabarán jubilosos.   
R/.

R/.   Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.


        V/.   En el lecho me acuerdo de ti
                y velando medito en ti,
                porque fuiste mi auxilio,
                y a la sombra de tus alas canto con júbilo.   
R/.
R/.   Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

SEGUNDA LECTURA (forma larga)

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. Tes 4, 13-18

Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto

NO queremos que ignoréis, hermanos, la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los que no tienen esperanza.
Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual modo Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.
Esto es lo que os decimos apoyados en la palabra del Señor:
nosotros, los que quedemos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que hayan muerto; pues el mismo Señor, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar; después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos entre nubes al encuentro del Señor, por los aires.
Y así estaremos siempre con el Señor.
Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Palabra de Dios.

 

SEGUNDA LECTURA (forma breve)

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. Tes 4, 13-14

Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto

NO queremos que ignoréis, hermanos, la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los que no tienen esperanza.
Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual modo Dios llevará con él, por medio de Jesús, a los que han muerto.

Palabra de Dios.

 

LA RESURRECCIÓN ES SIGNO DE ESPERANZA    

S. Pablo se dirige a la comunidad de los tesalonicenses con todo el cariño de su alma y, como decíamos, en versículos anteriores, sirve el mensaje y la verdad con el mismo cuidado y mimo que una madre le sirve el alimento a su hijo y, por eso, cuando hay aspectos de la doctrina que pueden presentar dificultad, él utiliza imágenes, de forma que pueda ser comprendida y captada sin problemas.

La comunidad vive un ambiente en el que muchas ideas, como la de la resurrección de los muertos, es algo que repugna a la imaginación y a la razón, entonces enfrenta el tema directamente; él no quiere que sus hermanos vivan afligidos sin saber qué hay después de la vida, pues eso les borra el horizonte y les hace perder la esperanza.

El argumento que él utiliza es el siguiente: si Cristo ha resucitado y Cristo es una persona humana, quiere decir que el ser humano puede resucitar porque él lo ha hecho, luego la resurrección, contrariamente a lo que sostienen los maestros griegos, es posible; por tanto, si Cristo ha resucitado, nosotros, los que hemos seguido sus huellas resucitaremos con Él. Esta es una verdad que para Pablo es el fundamento de la fe y de la esperanza

 

Aleluya

Mt 24, 42a. 44

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Estad en vela y preparados,
        porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.   
R/.

 

EVANGELIO

   Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 25, 1-13

¡Que llega el esposo, salida su encuentro!

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo.
Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes.
Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó una voz:
“¡Qué llega el esposo, salid a su encuentro!”.
Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las prudentes:
“Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.
Pero las prudentes contestaron:
“Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:
Señor, señor, ábrenos.
Pero él respondió:
“En verdad os digo que no os conozco”.
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».
Palabra del Señor.

 

VIVIR COMO PARÁSITOS    

            Cada vez que leo el pasaje de s. Mateo donde nos narra la parábola de las doncellas que van a esperar el gran acontecimiento que les va a permitir participar del cortejo  de la fiesta y de todo lo que lleva consigo, vemos que se detiene en mostrar las diferentes formas que existen de enfrentarse a la vida y nos cuenta que hay cinco de ellas que se toman en serio el acontecimiento y se preparan para su llegada y, cuando ocurre, están preparadas y entran a disfrutar de la fiesta que la podríamos catalogar como el hecho más grande en lo que se han jugado su vida y esto les va a permitir vivirla en plenitud.

            Pero en el escenario hay otro sector: otras cinco doncellas que representan al otro grupo de la gente, a quien Jesús llama “tontos” e “insensatos” porque no les cabe otra calificación, ya que se juegan la vida, son toda esa gente que vive la vida al momento, sin previsión alguna y gozando de lo que la vida le presenta, pues no piensan en otra cosa; para ellos no hay otro horizonte que lo inmediato y no cuenta la esperanza ni el tener un proyecto de vida por el que trabajar y esforzarse, viven sin perspectivas, sin esperanza, sin ilusión ni ideales de nada, solo esperan que llegue el momento y ya habrá alguien que dé la cara y saque adelante el proyecto a cuyo disfrute siempre están dispuestos a apuntarse, pidiendo y exigiendo que los demás les den lo que ellos no han querido ni poner el más mínimo esfuerzo.

            Esta actitud que está tan extendida y que la estamos viviendo a cada momento, vemos cómo la condena Jesús: al momento de la verdad no hace la vista gorda y deja pasar tratando a todos por igual, dejando en mal lugar a los que se han esforzado, más bien lo que hace es respetar la opción que tomaron los parásitos y les obliga a asumir las consecuencias: a la hora del reparto les dirá: “Les aseguro que no os conozco.” Y se cerrarán las puertas de la fiesta para los explotadores parásitos

 

DOMINGO XXXI DEL T.O.


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Malaquías. Mal 1, 14b — 2, 2b. 8-10

Os habéis separado del camino recto y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley

YO soy un gran rey,
dice el Señor del universo,
y todas las naciones temen mi nombre.
Esto es lo que os mando, sacerdotes:
Si no escucháis y no ponéis todo vuestro corazón en glorificar mi nombre, dice el Señor del universo, os enviaré la maldición.
Os habéis separado del camino recto y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley, invalidando la alianza de Leví, dice el Señor del universo.
Pues yo también os voy a hacer despreciables y viles para todo el pueblo, ya que vuestra boca no ha guardado el camino recto y habéis sido parciales en la aplicación de la ley.
¿No tenemos todos un mismo padre?
¿No nos creó el mismo Dios?
¿Por qué entonces nos traicionamos unos a otros profanando la alianza de nuestros padres?

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

PROFESIONALES DE LOS RITOS   

            El profeta Malaquías levanta su voz contra todos los responsables del pueblo que están haciendo que ande como ovejas sin pastor y, más concretamente, se dirige  a los sacerdotes y agentes de la religión que lo han reducido todo a unos ritos vacíos, sin vida alguna y marcados por el interés del dinero, mientras que esos ritos están completamente desconectados de la vida y la moral no es una búsqueda del bien y de la paz, sino la justificación religiosa de una práctica deshonrosa y corrompida que está haciendo que la alianza se convierta en una maldición insoportable para el pueblo y no en una bendición.

            Esta forma de vida y de incoherencia de los sacerdotes, está haciendo que la comunidad se divida y pierda la fe en Dios Padre, único y bondadoso. Con su actitud han hecho que la comunidad se convierta en un espacio de ritos vacíos, incapaz de fomentar la unidad y la fraternidad y, sobre todo, incapaz de fomentar una actitud comprometida con la vida: “porque os fijáis en las personas al aplicar la ley. ¿No tenemos todos un solo padre? ¿No nos creó el mismo Señor? ¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo, profanando la alianza de nuestros padres?"

            La denuncia de Malaquías puede extrapolarse a nuestros días en los que cobra una actualidad enorme, cuando te encuentras gestos como el que acabamos de vivir, en donde un grupo de sacerdotes en Cataluña con algún obispo, toman una opción política apoyando la división y la destrucción del país, convirtiéndose en un escándalo nacional.

 

Salmo responsorial

Sal 130, 1. 2. 3

R/.   Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

 

        V/.   Señor, mi corazón no es ambicioso,
                ni mis ojos altaneros;
                no pretendo grandezas
                que superan mi capacidad.   
R/.

R/.   Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

 

        V/.   Sino que acallo y modero mis deseos,
                como un niño en brazos de su madre;
                como un niño saciado
                así está mi alma dentro de mí.   
R/.

R/.   Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

 

        V/.   Espere Israel en el Señor
                ahora y por siempre.   
R/.

R/.   Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.


SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. 1 Tes 2, 7b-9. 13

Deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas

HERMANOS:
Nos portamos con delicadeza entre vosotros, como una madre que cuida con cariño de sus hijos.
Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.
Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no ser gravosos a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.
Por tanto, también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, porque, al recibir la palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios que permanece operante en vosotros los creyentes.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

PROTOTIPO DEL PASTOR   

            Pablo hace una confesión mostrando su intimidad: “Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas”. Confiesa que siente por ellos lo que una madre siente por sus hijos, hasta el punto que estaría dispuesto a dar la vida por la comunidad.

            Este amor de Pablo a la comunidad es un ejemplo del amor de Dios que ya no es una idea, una posibilidad, sino una realidad hecha patente en Jesucristo que ha sido entregado a la muerte por nosotros.

            Ahora Pablo, con el mismo cariño que una madre cuida y alimenta a sus hijos, así él, que los ha engendrado en la fe, los cuida, les entrega el mensaje, no solo con sus palabras, sino con su vida, entregándoles con ellos su misma persona, por lo que renuncia a sus propios derechos en beneficio de la comunidad.

            Pablo deja constancia de lo que es un verdadero apóstol, un pastor que en el horizonte de su vida no tiene otro interés ni otro objetivo que el bien y la salvación de sus ovejas.

            Esta imagen y mensaje tienen hoy una actualidad enorme, aplicable no solo para sacerdotes, sino para padres, maestros, dirigentes de la sociedad que aceptan la misión de luchar por el bien y la salvación de un pueblo, aun a costa de su propia vida.

 

Aleluya

Mt 23, 9b. 10b

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Uno solo es vuestro Padre, el del cielo;
        y uno solo es vuestro maestro, el Mesías.   
R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 23, 1-12

Ellos dicen, pero no hacen

EN aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor.

  

REFLEXIÓN

 

LA INCOHERENCIA     

            Si nos detenemos en la lectura del evangelio, podremos ver cómo una de las actitudes y formas de actuar que Jesús no puede tolerar es la mentira con la que se aparenta una cosa mientras se vive y se piensa otra. Arremete contra esa actitud de vida de una forma fortísima, hasta el punto que pone a los dirigentes de la sociedad contra las cuerdas.

            En el pasaje que nos trae la liturgia, lo vemos enfrentándose a los que se atreven a proclamarse “maestros” de algo que no creen ni viven, pero exigen a los demás que lo cumplan y lo viven de forma que, ha quedado ya como dicho popular: “Haz lo que yo te diga, pero no hagas lo que hago yo”.

Esta actitud de incoherencia y falsedad es incomprensible e intolerable, de modo que establece como norma de aquellos que quieran seguirlo la coherencia radical y una claridad meridiana en la vida.

La búsqueda de puestos y títulos dentro de su camino es algo que no se puede tolerar ni aceptar: “no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo”.

La verdadera actitud que le cabe a un seguidor suyo es la de “servidor del reino” para los demás, todo lo añadido no es propio de un apóstol: “El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."

Esta actitud de Jesús es necesario traerla y actualizarla a cada momento a la comunidad y a la iglesia en general, pues estamos viendo cómo en el ambiente se ha impuesto la mentira como norma, de tal forma que se está llegando a creer todo lo contrario de lo que proclama el evangelio: nos dicen que estemos tranquilos que no pasa nada, que está todo controlado mientras estamos viendo cómo se viene abajo todo y la gente va a la cárcel, se monta una crisis o hay un atentado, de tal forma que estamos llegando a creer por inercia todo lo contrario de lo que se nos dice.

            Hoy estamos viendo y oyendo a maestros que se presentan criticando y oponiéndose a lo que se intenta hacer, pero ninguno da soluciones al problema que nos destruye, pero se sitúa en la oposición negándose a todo lo que se hace sin ofrecer alternativas.

            Por otro lado estamos viendo cómo se ponen condenas ejemplarizantes a los pequeños y se les manda a la cárcel para aparentar que se practica la justicia, mientras por otro lado vemos que los realmente peligrosos quedan libres y siguen imponiendo su voluntad sin que nadie les moleste.

            Todo esto va haciendo que se pierda la credibilidad y la confianza en aquellos que dirigen o gestionan las leyes. Aquello que se confiesa debe quedar ratificado con una acción coherente que lo realice, de lo contrario, el efecto que se produce es completamente negativo y contrario.

 

 

 

 

 

 

DOMINGO XXX DEL T.O. -A-


PRIMERA LECTURA

 

Lectura del libro del Éxodo. Éx 22, 20-26

Si explotáis a viudas y a huérfanos, se encenderá mi ira contra vosotros

ESTO dice el Señor:
«No maltratarás ni oprimirás al emigrante, pues emigrantes fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
No explotarás a viudas ni a huérfanos. Si los explotas y gritan a mí, yo escucharé su clamor, se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.
Si prestas dinero a alguien de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero cargándole intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo».
Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

LA ÚNICA RESPUESTA POSIBLE      

            El texto está cargado de un espíritu misericordioso formidable, haciéndole tomar conciencia al pueblo de que ha sido un pueblo pequeño, débil, sin fuerza, sin tener protector; frente a esa realidad, Dios lo ha cuidado, lo ha protegido y lo ha defendido frente a las grandes potencias, por eso pide que ellos hagan lo mismo con los pobres, con los desprotegidos, con los indigentes, con los solitarios que no tienen familia, ni país, ni padre, ni marido…

            Dios es el defensor de todos estos y se pone de su lado porque no tienen a nadie que dé la cara por ellos. Por eso pide que en el orden de prioridades, ellos sean los primeros.

            Cuando leemos despacio este texto y le aplicamos el título “Palabra de Dios”, queda como principio y referente inapelable, no solo para el antiguo pueblo de Israel, sino para el nuevo, la iglesia: la misericordia de Dios es el sello que ha de identificar todas las relaciones entre los hombres, quedando desechados todos los criterios egoístas, intereses mercantilistas y quedando el amor y la solidaridad como única norma y referente. Y todo esto, no por razones de filantropía o cualquier otra cosa, sino porque Dios es así y porque primero Él lo ha hecho antes con nosotros. Pero ¿Cómo es posible que algo que es tan claro y evidente en toda la escritura y en Jesús haya quedado tan difuminado?

 

Salmo responsorial

Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab (R/.: 2)

R/.   Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza.

 

        V/.   Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
                Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.   
R/.

R/.   Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza.

 

        V/.   Dios mío, peña mía, refugio mío,
                escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
                Invoco al Señor de mi alabanza
                y quedo libre de mis enemigos.   
R/.

R/.   Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza.

 

        V/.   Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
                sea ensalzado mi Dios y Salvador.
                Tú diste gran victoria a tu rey,
                tuviste misericordia de tu ungido.   
R/.

R/.   Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza.

 
SEGUNDA LECTURA

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. 1 Tes 1, 5c-10

Os convertisteis, abandonando los ídolos, para servir a Dios y vivir aguardando la vuelta de su Hijo

HERMANOS:
Sabéis cómo nos comportamos entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.
No solo ha resonado la palabra del Señor en Macedonia y en Acaya desde vuestra comunidad, sino que además vuestra fe en Dios se ha difundido por doquier, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la visita que os hicimos: cómo os convertisteis a Dios, abandonando los ídolos, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

LA COMUNIDAD HACE AL PASTOR Y VICEVERSA   

            La comunidad de Tesalónicas está recién formada y se le nota la alegría, el entusiasmo y el fervor del que inicia un proyecto. S. Pablo se siente feliz de ver la vitalidad que tiene la comunidad y que está traspasando las fronteras y ha llegado a saberse de su fervor en Macedonia y en Acaya y todos hablan de la fe del grupo, por lo que Pablo no tiene nada que objetar, sino felicitarlos sinceramente, pues se siente apoyado y acompañado en la misma empresa en la que se han embarcado. Esta actitud es la mayor razón de alegría y de entusiasmo para proclamar el evangelio.

            El hecho de encontrarse con una comunidad así, es una bendición y se convierte en fuente de alegría y de fuerza; es por lo que los tesalonicenses se han convertido en modelo y referente para toda la iglesia de Grecia.

            La imagen de esta comunidad se convierte también en un referente para las comunidades actuales: hoy vivimos estancados, mirando siempre al pasado, incapacitados para dar un paso adelante, sin imaginación y anquilosados en ritos y formas que no entiende nadie ni entusiasman a nadie, porque la vida está ausente de esos ritos.

            Una comunidad acomodada y estancada, sin ánimo ni ganas de renovarse, hace, incluso, que su pastor se venga abajo, pues no podemos olvidar que, de alguna manera, la comunidad hace al pastor de la misma manera que el pastor ayuda al crecimiento de la comunidad. Lo vemos clarísimo en la actitud de S. Pablo de cara a la comunidad.

 

Aleluya

Jn 14, 23

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor—,
        y mi Padre lo amará, y vendremos a él.   
R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.  Mt 22, 34-40

Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo

EN aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a
prueba:
«Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la ley?». Él le dijo:
«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”.
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».
Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

NO PERDER EL ESPÍRITU   

 

            El pasaje que nos presenta la liturgia recoge un momento en el que los dirigentes y especialistas de la ley, de las normas religiosas, discuten sobre la importancia y gravedad de ciertas normas, ritos y gestos de la práctica religiosa y, cuando un sector ve cómo Jesús ha dejado en ridículo al contrincante, se dirigen a Él para dejarlo en evidencia cogiéndolo en un fallo y de esa manera levantarse contra los que han sido callados por parte de Jesús y enarbolando la bandera de la verdad, del poder y de la soberanía sobre todos.

            Entonces le lanzan la pregunta a Jesús para que les diga qué es lo esencial de la ley y de la discusión que traen entre manos (no olvidemos que ellos son los especialistas en la materia)

            Jesús les da el golpe certero que los deja fuera de juego: mientras unos centran toda la atención en el amor a Dios, los otros la centran en el amor al prójimo; unos leen Levítico y los otros leen Deuteronomio, según sus conveniencias.

            Jesús concluye la discusión de una forma sorprendente que los deja sin contrarréplica: “Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser… (Dt. 6,4) pero la prueba de autenticidad de esta ley está en “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lev. 19,18). Y es que no se puede imaginar un amor auténtico si es que no tiene estas dos caras.

            Es el gran problema en el que caen todas las religiones y todos los grupos: se pierden en leyes, en detalles, en papeles legales… quedando al final un tinglado impresionante que atosiga, mientras el espíritu fundamental sobre el que se debe levantar todo, queda completamente fuera del tinglado y olvidado por todos.

            Se trata, pues, de hacer una opción clara y valiente por lo fundamental o por lo accidental. A este respecto puede venir como anillo al dedo el ejemplo de Sta. Teresa de Calcuta: ella renunció muchas veces en su vida a establecer alguna de sus casas cuando para ello tenía que emplear a una hermana para que se encargase de los papeles y del mantenimiento en lugar de dedicarse a los pobres.

 

DOMINGO XXIX DEL T. O. -A-


PRIMERA LECTURA

 

Lectura del libro de Isaías. Is 41, 1. 4-6

Yo he tomado de la mano a Ciro, para doblegar ante él los naciones

ESTO dice el Señor a su Ungido, a Ciro:
«Yo lo he tomado de la mano,
para doblegar ante él las naciones
y desarmar a los reyes,
para abrir ante él las puertas,
para que los portales no se cierren.
Por mi siervo Jacob,
por mi escogido Israel,
te llamé por tu nombre,
te di un título de honor,
aunque no me conocías.
Yo soy el Señor y no hay otro;
fuera de mí no hay dios.
Te pongo el cinturón,
aunque no me conoces,
para que sepan de Oriente a Occidente
que no hay otro fuera de mí.
Yo soy el Señor y no hay otro».

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

ESCRIBIR DERECHO EN RENGLONES TORCIDOS  

 El texto que nos trae la liturgia de hoy corresponde a la segunda parte del libro de Isaías o, lo que le suelen llamar “El libro de la consolación”. Es importante que sepamos esto, ya que nos ayudará a acercarnos al texto desde una perspectiva diferente y hacer una interpretación más objetiva.

Para Yahvé hay algo que es lo más importante: su plan de salvación del hombre, y esto se va a realizar independientemente de que el hombre quiera colaborar o no; Él va a llevar adelante su plan, incluso, rompiendo los esquemas que tiene el pueblo de Israel: en este caso, utiliza como instrumento un personaje que no pertenece ni siquiera al pueblo: se acerca a Ciro, que no conoce a Dios, le habla y le encomienda una misión que consistirá en dar una palabra de consuelo a Israel y lo va a hacer de forma que, aparentemente, no tiene que ver nada con lo que Dios pretende: a Ciro le viene bien políticamente quitarse de encima al pueblo de Israel, mandarlo a su tierra y tenerlo como súbdito; de esa forma hasta queda bien; para ello le facilita la reconstrucción de Jerusalén y de su templo.

En esta acción, el pueblo permanece al margen y el centro lo ocupa Ciro, pero sobre todo, el mismo Dios, que va dirigiendo la historia, escribiendo derecho en nuestros renglones torcidos. Él va a ser el verdadero protagonista de toda la liberación

 

Salmo responsorial

Sal 95, 1 y 3. 4-5. 7-8a. 9-10ac (R/.: 7b)

R/.   Aclamad la gloria y el poder del Señor.

 

        V/.   Cantad al Señor un cántico nuevo,
                cantad al Señor, toda la tierra.
                Contad a los pueblos su gloria,
                sus maravillas a todas las naciones.   
R/.

R/.   Aclamad la gloria y el poder del Señor.

 

        V/.   Porque es grande el Señor,
                y muy digno de alabanza,
                más temible que todos los dioses.
                Pues los dioses de los gentiles no son nada,
                mientras que el Señor ha hecho el cielo.   
R/.

R/.   Aclamad la gloria y el poder del Señor.

 

        V/.   Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
                aclamad la gloria y el poder del Señor,
                aclamad la gloria del nombre del Señor,
                entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.   
R/.

R/.   Aclamad la gloria y el poder del Señor.


        V/.   Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
                tiemble en su presencia la tierra toda.
                Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
                él gobierna a los pueblos rectamente».   
R/.
R/.   Aclamad la gloria y el poder del Señor.

 

SEGUNDA LECTURA

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses. 1 Tes 1, 1-5

Recordamos vuestra fe, vuestro amor y vuestra esperanza

PABLO, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz.
En todo momento damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones, pues sin cesar recordamos ante Dios, nuestro Padre, la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y la firmeza de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor.
Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido, pues cuando os anuncié nuestro evangelio, no fue solo de palabra, sino también con la fuerza del Espíritu Santo y con plena convicción.

Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

RECONOCER Y AGRADECER    

             Nos encontramos con uno de los primeros textos escritos del Nuevo Testamento; S. Pablo se dirige a la comunidad de los tesalonicenses llamándoles “iglesia” (asamblea), de la misma manera que llama a la comunidad de Jerusalén, a pesar de ser creyentes convertidos del paganismo, participan del gran regalo que nos ha dado Dios por medio de Jesús, por eso, la carta entera está escrita bajo el signo del reconocimiento y agradecimiento a Dios por lo que les ha dado.

            La comunidad de los tesalonicenses participa de lleno de la Nueva Alianza que ha hecho Jesús y sus trabajos, su fe, su esperanza, su caridad y su fidelidad son obra del Espíritu Santo que habita en ellos.

            Estas virtudes que los identifican, son el signo más evidente del amor que Dios Padre les tiene y, el testimonio de vida que están dando, es la mejor alabanza que se puede hacer a Dios y, para Pablo, la mayor de las glorias y su mayor orgullo al ver que el evangelio que les ha predicado no ha sido algo baldío ni ha caído en el vacío.

            Irremediablemente nos lleva a plantearnos la pregunta frente a la realidad que vivimos: alguien podría sentirse orgulloso de nuestra fidelidad, de nuestra autenticidad y fortaleza en mantener la fe que nos transmitieron? ¿Qué está pasando con nosotros?

  

Aleluya

Flp 2, 15d. 16a

R/.   Aleluya, aleluya, aleluya.

V/.   Brilláis como lumbreras del mundo,
        manteniendo firme la palabra de la vida.   
R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo. Mt 22, 15-21

Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

EN aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta.
Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas:
¿es lícito pagar impuesto al César o no?».
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:
«Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto».
Le presentaron un denario.
Él les preguntó:
«De quién son esta imagen y esta inscripción?».
Le respondieron:
«Del César».
Entonces les replicó:
«Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR    

            Nos presenta la liturgia de este domingo uno de los textos polémicos que acostumbramos a ver en S. Mateo: Jesús enfrentado a los fariseos y a otros grupos religiosos o políticos con temas como la resurrección de los muertos, el mandamiento principal, el hijo de David...

            En definitiva se trata de tener las cosas claras y hacer una opción por aquello que realmente está en conexión con la voluntad de Dios y no con un interés humano. El pasaje de S. Mateo nos presenta justamente algo que a diario se está encontrando la comunidad, a lo que no le queda más remedio que responder, porque es una forma de colaboración al bien común, pero que de ninguna manera puede derivar en otro sentimiento y ha de tener muy claro que no puede confundir las cosas y llegar a sentirse propiedad del poder imperial, por el mero hecho de contribuir al bien común, aunque para el emperador eso signifique sentirse aceptado como dios.

            El problema de aquel momento lo podemos trasladar a nuestros días: hoy, en otros campos en los que se quiere etiquetar a la gente: pensemos en lo que está ocurriendo en la actualidad cuando, sostener aquello que se ha establecido como políticamente correcto te coloca con la etiqueta de “izquierdas” y, por tanto, lo bueno, lo correcto, lo progre es eso. En cambio, sostener otra opinión diferente a lo establecido por el poder de turno, automáticamente te colocan la etiqueta de “derechas”, fascista, retrógrado… y hasta quedas excluido de cualquier ayuda.

            Podemos pensar en un tema tan actual como es la VIDA, en el que Jesús tomó opción clarísima desde el primer momento que salió al público:  su primera y más importante acción fue la atención a los enfermos, a los que sufren, teniendo que oponerse, incluso, a las leyes que prohibían acercarse o tocar a un enfermo o a un moribundo… Jesús tiene muy claro que la VIDA es un don de Dios y ese valor está por encima de toda ley y de todo interés y no cedió ni dio posibilidad de otra interpretación, ni suavizó el lenguaje, como se suele hacer hoy, para que no resulte tan fuerte el decir que atentar contra la vida en cualquiera de sus formas es un crimen.

            La iglesia no podrá jamás confundir los términos y condescender con el poder, ni tapar con el manto de la fe lo que está en contradicción con su misión y con el evangelio.